El juicio del caso mascarillas vivió este jueves una de sus jornadas clave en el Tribunal Supremo con la declaración de Koldo García, exasesor del exministro de Transportes José Luis Ábalos, quien negó haber recibido pagos mensuales del empresario Víctor de Aldama y rechazó haber tenido poder de decisión en la adjudicación de contratos de material sanitario durante la pandemia.
La sesión llegó después de la declaración de Aldama, quien el miércoles aseguró haber entregado entre 3,5 y 4 millones de euros a Ábalos y Koldo García en supuestas comisiones vinculadas a contratos públicos. El empresario también implicó al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en una presunta jerarquía de la trama, aunque lo hizo sin aportar pruebas documentales.
Ante el tribunal, Koldo García negó de forma tajante haber recibido de Aldama 10.000 euros mensuales entre 2019 y 2022, como había afirmado el comisionista. También rechazó haber recibido regalos como un coche, una moto o pagos personales, y defendió que algunas operaciones económicas señaladas por las acusaciones tenían explicación documental.
“Yo no decidí nada”
Uno de los puntos centrales de la declaración fue la compra de mascarillas por parte de organismos dependientes del Ministerio de Transportes. Koldo García reconoció haber trasladado al Ministerio la oferta de Soluciones de Gestión, empresa vinculada a Aldama, pero negó haber intervenido en la adjudicación o haber tenido capacidad para decidir sobre la contratación.
El exasesor sostuvo que, en los primeros meses de la pandemia, su función fue intentar facilitar la llegada de material sanitario a España en un contexto de máxima urgencia. Según su versión, las decisiones técnicas y administrativas correspondían a otros responsables del Ministerio y no a él.
Durante su declaración, García defendió que en aquellos días “todo el mundo llamaba para conseguir material sanitario” y que su papel se limitaba a trasladar ofertas o facilitar contactos. También negó que conociera entonces que Aldama estuviera detrás de Soluciones de Gestión o que hubiera cobrado dinero por los contratos de mascarillas.
Niega contactos con Sánchez tras llegar a Moncloa
Koldo García también respondió a las afirmaciones de Aldama sobre su supuesta cercanía con Pedro Sánchez. El exasesor admitió que pudo tratar con Sánchez en la etapa anterior a su llegada a la Presidencia del Gobierno, pero negó haber mantenido contacto con él una vez instalado en La Moncloa.
“Yo no hablaba con el presidente”, afirmó durante su declaración, intentando desmontar la versión del empresario. El PSOE y el Gobierno han rechazado las acusaciones de Aldama y han insistido en que el presidente no está citado como testigo ni investigado en esta causa.
Contrataciones y gestiones personales
La jornada también abordó las contrataciones de Jésica Rodríguez, expareja de Ábalos, y Claudia Montes, vinculadas a empresas públicas del entorno de Transportes. Koldo García reconoció que trasladó currículos y que realizó gestiones, pero trató de presentarlas como actuaciones personales de ayuda, no como decisiones irregulares.
En el caso de Jésica Rodríguez, García admitió que la conoció a través de Aldama y que ayudó a buscar un piso en Madrid. También reconoció que pasó su currículum para trabajar en Ineco, empresa pública dependiente del Ministerio de Transportes, aunque negó haber recibido órdenes directas para favorecerla.
Respecto a Claudia Montes, el exasesor defendió que su intervención estuvo relacionada con una situación personal que ella le trasladó y negó haber actuado con ánimo de obtener un beneficio. La declaración dejó varios momentos de tensión, especialmente durante el interrogatorio de la Fiscalía, en el que García llegó a quejarse de las interrupciones y del tono del fiscal.
La Fiscalía pide penas elevadas
La Fiscalía Anticorrupción solicita 24 años de cárcel para José Luis Ábalos y 19 años y medio para Koldo García por presuntos delitos de pertenencia a organización criminal, cohecho, aprovechamiento de información privilegiada, tráfico de influencias y malversación. Para Aldama, que reconoció pagos de comisiones y afronta una petición inferior, la Fiscalía pide una pena menor al aplicarle la atenuante de confesión.
El juicio entra así en su tramo más delicado, con las versiones de los principales acusados enfrentadas. Aldama sostiene que existía una red organizada de pagos y favores; Koldo García, en cambio, se presenta como un colaborador sin capacidad de decisión que actuó para resolver problemas durante una situación excepcional.
La declaración de José Luis Ábalos queda como uno de los momentos más esperados del proceso. El exministro deberá responder a las acusaciones sobre los contratos de mascarillas, los supuestos pagos en efectivo, las gestiones vinculadas a empresas públicas y su relación con Koldo García y Víctor de Aldama.
El caso continúa bajo la lupa política y judicial, con acusaciones de enorme gravedad pero todavía pendientes de valoración probatoria por parte del tribunal. Hasta que exista sentencia firme, todos los acusados mantienen la presunción de inocencia.














