Según informa el diario El Faro de Ceuta, la fractura en el seno de la derecha ceutí se ha vuelto a evidenciar en el ámbito parlamentario. El diputado no adscrito, Carlos Verdejo, ha lanzado una nueva ofensiva contra su antigua formación al presentar enmiendas a tres de las propuestas que Vox pretendía llevar a los plenos de esta semana.
El «ataque a la yugular» de Verdejo
Verdejo, quien fuera número dos y portavoz de Vox, ha repetido la estrategia que ya utilizó el pasado mes de enero. Al presentar enmiendas a la totalidad de la parte dispositiva de las iniciativas de los de Juan Sergio Redondo, el diputado obliga a un debate técnico y político que su anterior partido ha intentado evitar a toda costa.
En esta ocasión, las enmiendas afectan a tres áreas clave:
- Sanidad: Verdejo propone modificar la propuesta de Vox sobre vigilancia epidemiológica para enfocarla en la «cooperación leal» entre administraciones y el respeto a las competencias estatales.
- Urbanismo: Sobre el plan de visibilidad en pasos de peatones, el diputado no adscrito sugiere supeditarlo a valoraciones técnicas previas y a una revisión general de la señalización vial.
- Deportes: Respecto a la construcción de un espacio para la petanca, Verdejo introduce criterios de «viabilidad económica», «accesibilidad universal» y fomento del «envejecimiento activo».
El precedente: La retirada de Vox en enero
La incertidumbre planea ahora sobre la estrategia que adoptará el grupo liderado por Redondo. En el pleno de enero, Vox optó por retirar todas sus propuestas para impedir que Verdejo pudiera «desvirtuar» su sentido o hacer un «uso indebido de los recursos parlamentarios».
Esta maniobra de retirada contó con el apoyo de todos los diputados excepto el del propio Verdejo, escenificando una ruptura total que ha dejado a Vox con solo tres diputados tras la marcha de figuras clave como la de Teresa López (quien también permanece como no adscrita) y otros cargos de la formación.
Un partido fracturado
La situación actual refleja la crisis interna de una formación que ha visto cómo sus cuadros principales se alejaban de la dirección actual. Mientras Verdejo utiliza su posición de no adscrito para fiscalizar al detalle cada movimiento de sus excompañeros, el Grupo Parlamentario de Vox se enfrenta al dilema de debatir unas propuestas transformadas por las enmiendas o volver a vaciar su agenda parlamentaria para silenciar a su antiguo portavoz.
Fuente: Información adaptada de la noticia publicada por Carmen Echarri en El Faro de Ceuta.




















