La incertidumbre sobre la navegación en este paso estratégico eleva el riesgo de un encarecimiento del crudo hasta los 100 dólares por barril, mientras la OPEP+ sopesa incrementar su producción.
El recrudecimiento de la tensión militar en Oriente Próximo ha puesto el foco en un enclave fundamental para la estabilidad económica global: el Estrecho de Ormuz. La capacidad de Irán para condicionar el tránsito en este corredor marítimo —por el que circula más del 20% del petróleo mundial y cerca de un 20% del comercio de gas natural licuado— ha generado una notable incertidumbre en los mercados internacionales.
A pesar de que las autoridades iraníes han declarado el paso «oficialmente abierto», diversas fuentes en la zona reportan que el tráfico se encuentra interrumpido, con numerosos buques a la espera de evolución. Según datos de la ONU de 2025, el estrecho registra un tránsito diario promedio de 144 buques, de los cuales un 40% son petroleros, un 17% portacontenedores —con fuerte presencia de mercancía china— y un 13% graneleros.
Impacto en el precio del crudo
El temor a un bloqueo efectivo ha provocado que los analistas prevean una escalada en los precios energéticos. Con el precio de cierre del barril de Brent —referencia en Europa— situado en 72,48 dólares el viernes, las proyecciones apuntan a que podría alcanzar los 100 dólares, lo que supondría un incremento superior al 37%. Este escenario se vería agravado por la reducción de la oferta, dado que el estrecho canaliza gran parte de la producción de países como Irak, Kuwait, Emiratos Árabes y Arabia Saudí.
Ante esta coyuntura, la OPEP+ mantiene hoy una reunión de urgencia. Aunque ya existían previsiones de aumentar la producción en al menos 137.000 barriles diarios, no se descarta que esta cifra pueda triplicarse para intentar contrarrestar la volatilidad del mercado.
El marco legal y la respuesta internacional
El Organismo Británico de Comercio Marítimo (Ukmto) ha recordado que, conforme a la legislación internacional, si bien los países en conflicto pueden declarar zonas de exclusión marítima por motivos de seguridad, no tienen facultad para impedir la navegación mercante neutral en aguas internacionales. No obstante, la presencia de movimientos militares en la zona mantiene la alerta máxima para las flotas comerciales.
Exposición de la economía española
En el plano doméstico, la exposición comercial directa de España con Irán es reducida. Según datos de la Secretaría de Estado de Comercio, las exportaciones españolas al país persa en 2025 alcanzaron los 122 millones de euros, lo que representa solo un 0,03% del total de ventas al exterior, con una tendencia a la baja en el último año.
Las transacciones españolas se concentran principalmente en medicamentos, válvulas y grifería, abonos químicos y papel de fumar. Por su parte, las importaciones procedentes de Irán sumaron 123,1 millones de euros en el mismo ejercicio, dejando un saldo comercial ligeramente deficitario. A pesar de este limitado intercambio bilateral, el riesgo para España radica en el impacto indirecto del encarecimiento de las materias primas energéticas, un factor que ha condicionado históricamente los momentos de máxima tensión geopolítica.




















