El presidente ruso admitió que algunos artefactos occidentales logran burlar sus defensas, pero insistió en la superioridad militar de Moscú y en sus avances en el frente.
SAN PETERSBURGO (RUSIA).– En un encuentro con directivos de las principales agencias de noticias internacionales —entre ellas la Agencia EFE— en el Palacio de Constantino, el presidente ruso, Vladímir Putin, acusó directamente a los países occidentales de suministrar «una gran cantidad de drones» de diversos tipos a Ucrania, reconociendo de paso que algunos de estos dispositivos de largo alcance han logrado golpear territorio ruso.
«Los patrocinadores occidentales suministran una gran cantidad de drones de diferente tipo, incluido de largo alcance. Algunos de ellos, lamentablemente, superan las defensas», admitió el mandatario.
El escudo ruso y la «escasez catastrófica» de Kiev
Las declaraciones coinciden con las denuncias del Comité de Instrucción de Rusia, que asegura haber detectado componentes y modelos fabricados en países de la OTAN (como EE. UU., Alemania, el Reino Unido, Italia y Turquía) en los ataques sufridos en su suelo. A pesar de los recientes impactos contra la infraestructura energética rusa —el más reciente registrado este miércoles cerca de San Petersburgo—, Putin minimizó el daño estructural a largo plazo.
A diferencia de Ucrania, el líder del Kremlin aseguró que Moscú cuenta con un sistema de defensa antiaérea robusto que, aunque requiere ser «perfeccionado y reforzado», mantiene protegido el territorio. Por el contrario, señaló que las fuerzas ucranianas sufren una «catastrófica escasez» de misiles Patriot y otros sistemas occidentales.
Para inclinar la balanza, Putin sacó pecho del arsenal de Moscú:
- Disponibilidad de armamento hipersónico y misiles de crucero.
- Ventaja moral basada en «el patriotismo y la voluntad del pueblo ruso».
- Control del 85% de la región anexionada de Donetsk y la totalidad de Lugansk, datos que siguen siendo desmentidos por Kiev y los analistas occidentales.
Un llamado a la UE: Concesiones y fin de las armas
En el plano diplomático, el presidente ruso aprovechó el foro para enviar un mensaje directo a Bruselas. Putin instó a la Unión Europea (UE) a cesar el envío de armamento a Ucrania y, en su lugar, asumir un rol mediador que presione a Kiev para que acepte ceder terrenos en favor de un acuerdo de paz.
«La UE podría jugar un papel positivo, pero no con suministros de armas, sino con intentos de convencer a las autoridades en Kiev a aceptar los compromisos de los que hablamos en Anchorage», afirmó Putin, en referencia a la cumbre ruso-estadounidense de 2025.
Por su parte, el expresidente ruso y actual número dos del Consejo de Seguridad, Dmitri Medvédev, endureció el tono de la jornada al advertir que Rusia se verá obligada a «responder» de forma contundente ante la continua financiación occidental de la maquinaria militar ucraniana.















