El Kremlin se muestra «decepcionado» por el colapso de las negociaciones entre Teherán y Washington. Putin mantiene contactos de alto nivel mientras Lavrov y China denuncian la violación del derecho internacional.
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El Gobierno ruso ha expresado este lunes su profunda preocupación por la degradación del conflicto en Oriente Próximo. Dmitri Peskov, portavoz del Kremlin, calificó de «decepción» que los intentos de diálogo mediadores por Omán hayan derivado en una ofensiva militar abierta por parte de Estados Unidos e Israel contra la República Islámica.
Fracaso diplomático y contactos de urgencia
A pesar de que los informes iniciales desde Omán sugerían «avances notables» en las conversaciones entre EE. UU. e Irán, la situación ha derivado en lo que Moscú denomina una agresión directa. Ante la gravedad de los hechos:
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- Agenda de Putin: El presidente ruso, Vladímir Putin, tiene previsto mantener hoy mismo una ronda de conversaciones telefónicas internacionales para abordar la crisis.
- Eje Moscú-Pekín: Serguéi Lavrov y su homólogo chino, Wang Yi, emitieron una condena conjunta contra los ataques masivos, calificándolos de «violación grave de la Carta de las Naciones Unidas». Ambos países denunciaron las políticas que buscan «derrocar a autoridades legítimamente elegidas».
Condolencias por Ali Jameneí
La tensión alcanza su punto máximo tras la confirmación del asesinato del Líder Supremo de Irán, Sayyid Ali Jameneí, y varios de sus familiares. Putin ha enviado un telegrama de condolencias al presidente iraní, Masud Pezeshkian, tachando el ataque de «cínica violación de todas las normas de la moral humana».
Nota de contexto: A pesar de la cercanía diplomática y el suministro de drones iraníes para la guerra en Ucrania, Rusia ha optado por la vía diplomática sin intervenir militarmente en favor de Teherán, repitiendo el patrón de neutralidad operativa mostrado en junio de 2025.








