En este miércoles de la segunda semana de Cuaresma, 4 de marzo de 2026, la Iglesia celebra la memoria de San Casimiro, un joven que, teniendo el mundo a sus pies, eligió como único tesoro el servicio a Dios y a los más necesitados.
San Casimiro de Polonia (1458-1484)
Casimiro era hijo del rey Casimiro IV de Polonia. A pesar de haber nacido en la realeza, su vida fue una lección de sencillez que sigue resonando hoy en día.
- La Corona que no quería: Aunque fue educado para ser rey, siempre mostró un rechazo natural a los lujos palaciegos. Se dice que dormía en el suelo para mortificar el cuerpo y que llevaba cilicios bajo sus ropas reales.
- El «Defensor de los pobres»: Su mayor preocupación no era el poder, sino cómo ayudar a los desamparados. Se convirtió en el padre de los pobres, los huérfanos y las viudas, ganándose el cariño de todo el pueblo polaco y lituano.
- Muerte a los 26 años: Murió joven, consumido por la tuberculosis y por un ayuno excesivo, pero con una paz que asombró a su corte. Fue canonizado solo 38 años después de su muerte.
- Patronazgo: Es el Patrón de Polonia y Lituania, y un modelo de pureza y desprendimiento para todos los jóvenes.
Otros santos que se celebran el 4 de marzo
Junto al santo príncipe, recordamos hoy a:
- San Lucio I, Papa: Ocupó la silla de Pedro en un momento muy convulso, en pleno siglo III. Fue exiliado durante la persecución de Valeriano, pero regresó a Roma para seguir pastoreando a su rebaño. Es recordado por su paciencia en la tempestad.
- San Basino de Tréveris, obispo: Un monje benedictino que fue elegido obispo en el siglo VIII. Se distinguió por su piedad y por su inmensa labor en la construcción de iglesias y hospitales.
- San Pedro, mártir de Lampsaco: Un joven cristiano que, al negarse a ofrecer sacrificios a la diosa Afrodita, fue martirizado en el siglo III. Su firmeza ante el juez es una de las «actas de los mártires» más antiguas que conservamos.
- Santa Basina de Turingia: Una reina que, tras una vida de grandes pruebas, se retiró a la vida monástica, demostrando que la verdadera nobleza no reside en el rango, sino en el servicio a Dios.
Beatos
- Beato Humberto III de Saboya: Un conde que, a pesar de estar casado y gobernar, vivió como un monje. Fue un gran benefactor de las órdenes religiosas y un buscador incansable de la justicia social.
Espiritualidad de Cuaresma: El desapego
En este miércoles de Cuaresma, la vida de San Casimiro nos lanza una pregunta directa: ¿A qué estamos apegados? El joven príncipe nos enseña que la libertad verdadera no consiste en tenerlo todo, sino en estar desprendidos de todo para tener a Dios. Es un día ideal para practicar la generosidad y revisar nuestras prioridades.

















