La crisis interna en Vox vive un nuevo capítulo decisivo. La formación liderada por Santiago Abascal ha hecho efectiva la salida de Javier Ortega Smith, exsecretario general y figura clave del partido, de la Diputación Permanente del Congreso y de las tres comisiones parlamentarias en las que participaba.
Según fuentes parlamentarias, el movimiento se gestó hace dos semanas y se oficializó el pasado 25 de febrero. Esta decisión supone un paso más en el proceso de desplazamiento institucional del diputado, quien actualmente se encuentra suspendido cautelarmente de militancia.
Un repliegue forzado en la Cámara Baja
La salida de Ortega Smith de los órganos de poder del Congreso ha sido integral. El diputado ha dejado de formar parte de los siguientes organismos:
- Diputación Permanente: El órgano que vela por los poderes de la Cámara fuera de los periodos de sesiones, donde será sustituido por Carlos Hernández Quero.
- Comisión de Justicia: Donde ya había cesado como portavoz el pasado mes de enero.
- Comisión de Interior: En la que ejercía como portavoz adjunto.
- Comisión de investigación de la «Operación Cataluña».
Como contrapartida técnica para mantener su condición de diputado activo, el partido le ha dado de alta como simple vocal en la Comisión de Presupuestos, una posición de perfil mucho más bajo.
El origen del conflicto: El pulso por el Ayuntamiento
La ruptura total entre la dirección nacional de Vox y Ortega Smith se desencadenó tras la negativa de este último a obedecer la orden de abandonar la portavocía del partido en el Ayuntamiento de Madrid. Este acto de indisciplina motivó la apertura de un expediente por parte del Comité Ejecutivo Nacional que podría culminar en su expulsión definitiva.
La portavoz de Vox en el Congreso, Pepa Millán, ha evitado adelantar acontecimientos en rueda de prensa, limitándose a señalar que el partido procederá «regladamente» según dicten los estatutos.
Resistencia desde el escaño
A pesar de la presión interna y la pérdida de galones en las comisiones, Javier Ortega Smith ha manifestado públicamente su intención de no abandonar su escaño en el Congreso, independientemente de las discrepancias con la cúpula.
El futuro del diputado dentro del grupo parlamentario queda ahora a la espera de la resolución del Comité de Garantías. Si se confirma su expulsión del partido, el grupo deberá decidir si le permite continuar bajo sus siglas o si Ortega Smith pasará a formar parte del Grupo Mixto, lo que certificaría el fin de una era para uno de los fundadores de la formación.



















