El Gobierno de España ha confirmado este miércoles que ya trabaja en un plan de choque para contener la escalada de precios en productos básicos y combustibles. El ministro de Derechos Sociales y Consumo, Pablo Bustinduy, ha señalado que el Ejecutivo busca anticiparse a los efectos económicos derivados de la inestabilidad en Oriente Medio.
Un «escudo social» frente a la inflación
Durante el acto ‘Hacia un Estado Social Feminista’, Bustinduy, acompañado por la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, subrayó la intención de reforzar la protección a los ciudadanos ante un escenario internacional «injusto y violento». El objetivo es evitar que el encarecimiento de la energía y los alimentos erosione el bienestar de la población.
Las claves del anuncio:
- Control de precios: Foco prioritario en la cesta de la compra y los carburantes.
- Contexto Geopolítico: Las medidas responden a la incertidumbre generada por el conflicto entre Irán y otros actores regionales.
- Soberanía política: El ministro defendió que España actúa como «vanguardia» frente a otros países que, según su criterio, se limitan a seguir la posición de Estados Unidos.
Debate inminente en el Congreso
La respuesta del Gobierno no se quedará solo en el Consejo de Ministros. Bustinduy confirmó que habrá un debate parlamentario para abordar la situación. En un tono más político, el ministro mostró su «curiosidad» por conocer la postura que adoptará el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, respecto a estas medidas de intervención y la política exterior española.
Por su parte, la ministra Sira Rego insistió en que las acciones gubernamentales buscarán garantizar la «tranquilidad» de las familias, minimizando cualquier impacto negativo que el conflicto bélico pueda trasladar a la economía doméstica.















