La euforia por la clasificación de la Real Sociedad tras vencer 1-0 al Athletic Club ha chocado de frente con la realidad del mercado turístico. Tras el «muro» que supuso la pandemia en 2021, la marea txuri-urdin está decidida a desembarcar en Sevilla, aunque para ello tendrá que enfrentarse a los precios más altos de la historia del torneo: acompañar al equipo a La Cartuja apunta a ser un lujo prohibitivo.
Dormir en Sevilla: un desafío para el presupuesto
Minutos después de certificarse el pase a la final, los portales de reserva registraron una escalada de precios vertical. Los aficionados que no fueron previsores se encuentran ahora con un panorama desolador:
- Habitaciones dobles: Los precios se han estabilizado en unos 500 euros para la noche del sábado.
- Habitaciones individuales: Las pocas opciones disponibles no bajan de los 400 euros.
- Albergues: Incluso las camas en habitaciones compartidas están empezando a escasear a precios muy superiores a lo habitual.
El transporte: a precio de oro desde Bilbao
La falta de vuelos directos desde el aeropuerto de Hondarribia para esas fechas obliga a la afición a mirar hacia Loiu (Bilbao), donde los precios se han disparado:
- Avión (Ida y vuelta): Volar desde Bilbao a Sevilla para el fin de semana de la final ya supera los 700 euros.
- La alternativa del coche: Se espera que el vehículo privado sea el método masivo, a pesar de los 900 kilómetros de distancia, para evitar el coste del avión.
- Tren y autobús: Las conexiones desde Pamplona o Zaragoza se perfilan como las rutas de escape para quienes buscan salvar el bolsillo.
La «obsesión» por resarcirse de 2021
El hecho de que la afición txuri-urdin no pudiera viajar a la final ganada en 2021 ha generado una demanda acumulada sin precedentes. Esta necesidad de resarcirse y vivir por fin una final con público está permitiendo que los establecimientos hoteleros y las aerolíneas impongan precios récord.
Para muchos seguidores, el sentimiento está por encima de la cartera, pero la realidad es que la final de 2026 será, con diferencia, la más costosa de la historia para el aficionado de a pie.




















