El balance de gestión realizado por el presidente de la Ciudad, Juan Vivas, tras más de dos décadas en el poder, ha encontrado una respuesta contundente en la bancada socialista. Según recoge el medio El Pueblo de Ceuta, el secretario de Organización del PSOE local, Antonio Coronil, ha tachado de «pobre bagaje» y «promesas incumplidas» el cuarto de siglo de gobierno del Partido Popular.
Una ciudad «partida en dos»
Para los socialistas, la transformación urbana de la que presume el Ejecutivo local es un «espejismo» que no ha llegado a toda la población. Coronil denuncia una Ceuta dual: mientras el PP saca pecho de reformas en el centro, la «otra mitad» de la ciudad sobrevive en el abandono.
«Muchas barriadas presentan el mismo aspecto que hace 25 años. Mientras Vivas presume de transformación, los vecinos de Arcos Quebrados denuncian días sin suministro eléctrico», critica el secretario socialista.
Críticas a los «hitos» del Gobierno Local
El PSOE ha desglosado la lista de logros del PP, cuestionando su impacto real tras gestionar presupuestos millonarios durante 25 años:
- Infraestructuras sin uso: Señalan que el complejo de la Manzana del Revellín tiene un tercio en manos privadas y otro tercio cerrado.
- Vivienda y Paro: Denuncian la ausencia de construcción de vivienda pública y la persistencia del paro como un problema crónico bajo el mandato de Vivas.
- Equipamientos compartidos: Califican de insuficiente la nueva pista de atletismo, prometida durante dos décadas y que ahora debe compartirse con Defensa.
Atribución de los grandes proyectos
Frente a la narrativa del Gobierno local, el PSOE reivindica que los avances estructurales de Ceuta llevan firma socialista. Proyectos estratégicos como la planta desalinizadora, el cable submarino de conexión eléctrica, el Hospital Universitario o la cesión de suelo militar para viviendas son, según Coronil, fruto de la inversión y planificación de administraciones socialistas y no del Ejecutivo del PP.
En definitiva, para el PSOE de Ceuta, los problemas que la ciudad arrastraba en 2001 no solo persisten, sino que se han vuelto estructurales tras un cuarto de siglo de gestión popular.




















