El lunes 9 de marzo de 2026 ha amanecido con un fuerte impacto en los mercados financieros asiáticos, que han reaccionado con pánico ante la intensificación del conflicto en Oriente Próximo. La incertidumbre sobre el suministro energético, agravada por el cierre de facto del Estrecho de Ormuz, ha provocado ventas masivas de acciones y un repunte histórico en el precio del crudo.
Caída generalizada en las bolsas de Asia
El miedo a una escalada prolongada ha provocado descensos severos en los principales parqués de la región:
- Tokio (Nikkei 225): Cayó un 7,6%.
- Seúl (Kospi): Se desplomó más del 8%, lo que obligó a activar los mecanismos automáticos de suspensión de cotización por segunda vez en cuatro sesiones.
- Sídney (S&P/ASX 200): Cedió más del 4%.
- Hong Kong (Hang Seng) y Singapur (FTSE Straits Times): Registraron descensos cercanos al 3%.
- China (CSI 300): Bajó un 2%.
El impacto corporativo ha sido especialmente duro en el sector tecnológico. Gigantes como Samsung Electronics y SK Hynix en Corea del Sur han perdido más del 10% de su valor, una tendencia replicada en Japón por firmas como Softbank, Advantest y Lasertec.
El crudo, en máximos desde 2022
El desplome bursátil es la respuesta directa al vertiginoso ascenso del precio del petróleo. El barril de Brent y el West Texas Intermediate (WTI) han experimentado subidas de entre el 18% y el 20%, superando la barrera de los 117 dólares por barril.
Este incremento, que representa una subida del 30% en comparación con el cierre del viernes, está motivado por la reducción de los suministros globales y la paralización del tráfico en el Estrecho de Ormuz, punto estratégico por el que transita cerca de una quinta parte del petróleo mundial. Esta situación ha generado una huida de los inversores hacia activos refugio, como el dólar estadounidense y los bonos del Tesoro.
Reacciones políticas y medidas de emergencia
Ante la gravedad de la situación, la comunidad internacional ha comenzado a movilizarse:
- G-7: Los ministros de finanzas se reunirán de emergencia este lunes para discutir la liberación coordinada de reservas estratégicas de petróleo, bajo la supervisión de la Agencia Internacional de Energía.
- Corea del Sur: El presidente Lee Jae Myung ha convocado un gabinete de crisis y ha ordenado implementar un sistema de precios máximos para los derivados del petróleo. Además, ha exigido a las autoridades identificar rutas de suministro alternativas que eviten el Estrecho de Ormuz y ha prometido sanciones estrictas contra prácticas de acaparamiento o manipulación de precios.
- Estados Unidos: El presidente Donald Trump se ha pronunciado sobre el repunte del crudo en su plataforma Truth Social, calificándolo como un «precio muy pequeño a pagar» para neutralizar la amenaza nuclear iraní, dejando entrever que la administración estadounidense prioriza la resolución del conflicto sobre la estabilidad inmediata de los precios energéticos.
La situación sobre el terreno sigue siendo crítica, con ataques israelíes en Teherán y Líbano, y la designación de Mojtaba Jamenei, hijo del ayatolá Jamenei, como nuevo líder supremo de Irán, lo que sugiere que la escalada militar podría mantenerse durante un periodo prolongado.


















