La escalada del conflicto en Oriente Próximo tras la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán provoca el desplome de las Bolsas europeas, que apuntan a caídas cercanas al 3% en su apertura.
El mercado energético internacional atraviesa horas de máxima volatilidad. El precio del petróleo Brent, de referencia en Europa, se disparaba esta mañana por encima de los 107 dólares por barril, lo que supone un incremento superior al 15% antes de la apertura de los parqués europeos. La situación en el sector del gas es igualmente crítica: el precio en el mercado de futuros holandés experimenta un repunte del 23%, situándose en los 65,70 euros por megavatio hora, tras haber registrado alzas de hasta el 30% en los primeros compases de la jornada.
Esta tendencia alcista en las materias primas responde directamente a la inestabilidad en Oriente Próximo y, fundamentalmente, a las graves dificultades para garantizar el tránsito a través del estrecho de Ormuz. Esta ruta marítima, crítica para el suministro global, canaliza aproximadamente una quinta parte del petróleo y del gas natural que consume el planeta. El crudo, que ya acumuló un repunte superior al 30% la pasada semana, presiona ahora las cotizaciones bursátiles, que se preparan para una jornada de pérdidas significativas, cercanas al 3%.
Incertidumbre en los suministros
El temor a una interrupción prolongada en esta vía de comunicación, que conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán, ha intensificado el nerviosismo de los inversores. Según datos de la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA), el flujo de petróleo a través del estrecho promedió 20 millones de barriles diarios en 2024. La gran mayoría de los exportadores de la región, entre los que se encuentran Arabia Saudí, Irak, Kuwait, Qatar y los Emiratos Árabes Unidos, carece de rutas alternativas viables para dar salida a su producción si Ormuz permanece bloqueado.
En este complejo escenario, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha intervenido para calmar a los mercados. El mandatario ha justificado la reciente ofensiva militar lanzada por su Administración junto a Israel contra Irán, señalando que tiene como fin la «destrucción de la amenaza nuclear». Trump ha asegurado que los precios del crudo «caerán rápidamente» una vez se logre este objetivo, calificando el encarecimiento energético como un «precio bajo a pagar por la seguridad y la paz de Estados Unidos y del mundo». Por su parte, países como Emiratos Árabes Unidos, Kuwait e Irak han confirmado ya reducciones en su producción.
Medidas de protección para el comercio marítimo
Con el objetivo de frenar el impacto en la economía mundial, la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional (DFC) de Estados Unidos anunció el viernes la puesta en marcha de un plan de 20.000 millones de dólares destinado a asegurar los cargamentos marítimos en la zona. Esta iniciativa, coordinada con el secretario del Tesoro, Scott Bessent, y el Mando Central de EE. UU. (Centcom), pretende ofrecer garantías para los buques y sus mercancías ante la inseguridad actual.
«La cobertura de DFC ofrecerá un nivel de seguridad que ninguna otra póliza puede proporcionar», afirmó Ben Black, consejero delegado del organismo, confiando en que esta medida permita restablecer el flujo de combustible y materias primas hacia el mercado global. Mientras tanto, el Ibex 35 español comienza la semana con la cautela marcada por el cierre del pasado viernes, cuando el selectivo cerró en 17.074,4 puntos tras registrar su peor semana de los últimos cuatro años, con un retroceso acumulado del 7,01%.


















