El fisioterapeuta ha emitido un comunicado para explicar la pérdida de su perfil profesional, mientras que Anabel Pantoja ha salido en su defensa para desmentir cualquier crisis de pareja
La actualidad mediática ha puesto el foco en la estabilidad personal de Anabel Pantoja y su pareja, David Rodríguez. Tras el intenso periodo laboral que mantuvo a la influencer alejada de su residencia habitual en Gran Canaria, el reciente reencuentro en Sevilla con su familia —incluida la hija que tienen en común, Alna— parecía haber devuelto la calma a la pareja. Sin embargo, un incidente técnico ha obligado a David Rodríguez a romper su silencio y aclarar su situación.
El fisioterapeuta, quien utiliza las redes sociales como una herramienta fundamental para su labor profesional y la divulgación de consejos especializados, ha sufrido el hackeo de su cuenta profesional. Este incidente no solo ha truncado años de trabajo en la construcción de su comunidad digital, sino que ha obligado al andaluz a iniciar una nueva etapa desde cero en una plataforma paralela.
Un comunicado para despejar dudas
Ante las especulaciones surgidas por el repentino cambio en su actividad digital, Rodríguez ha compartido un mensaje directo con sus seguidores: «Hoy quiero pediros disculpas y explicaros lo que ha ocurrido. Mi cuenta profesional ha sido hackeada y he perdido totalmente el control». El profesional ha subrayado la dificultad de abandonar un espacio al que dedicó años de esfuerzo, pero ha reafirmado su compromiso con sus pacientes: «Para poder seguir trabajando y ayudándoles, he tenido que empezar de cero con una cuenta nueva».
Este comunicado ha servido, además, para acallar cualquier rumor de crisis en su relación con la sobrina de Isabel Pantoja, demostrando una total coordinación y apoyo mutuo ante las adversidades externas.
El respaldo público de Anabel Pantoja
Lejos de mantenerse al margen, Anabel Pantoja ha utilizado su enorme influencia —cuenta con más de dos millones de seguidores— para arropar a su pareja. A través de sus historias, la colaboradora ha difundido el nuevo perfil profesional de Rodríguez, instando a su comunidad a apoyarle: «Mi chico, le robaron la cuenta y ha perdido todo. Subía contenido muy interesante sobre fisioterapia. Si os interesa y os apetece, podéis seguirle».
Este gesto de complicidad ha acelerado la recuperación de la comunidad digital del fisioterapeuta, cuya nueva cuenta ha comenzado a sumar seguidores de manera gradual. La pareja afronta así este contratiempo digital con transparencia, dejando claro que su vínculo personal permanece inalterable pese a las dificultades propias de la gestión de la presencia pública en Internet.


















