La Policía Nacional ha detenido en Melilla a un hombre por su presunta integración en una organización terrorista y por labores de adoctrinamiento activo. El arrestado, que ya ha ingresado en prisión por orden de la Audiencia Nacional, utilizaba tanto las redes sociales como encuentros físicos para captar a jóvenes vulnerables, empleando técnicas de manipulación para atraerlas hacia la causa yihadista y lograr que estas, a su vez, extendieran esta influencia a terceras personas.
Un patrón de captación centrado en la vulnerabilidad
La investigación, desarrollada por la Comisaría General de Información (CGI) en colaboración con la Brigada Provincial de Información de Melilla y el Centro Nacional de Inteligencia (CNI), ha desvelado un modus operandi basado en la selección de perfiles susceptibles de ser manipulados. El detenido identificaba a mujeres jóvenes a través de plataformas digitales, donde iniciaba el contacto antes de trasladar su influencia al plano personal.
En los encuentros físicos, el investigado ejercía un férreo control sobre sus víctimas, inculcándoles preceptos religiosos radicalizados bajo la órbita de organizaciones terroristas. El objetivo final de esta estructura era la expansión del adoctrinamiento, instando a las jóvenes captadas a contactar con otras personas para continuar la cadena de radicalización. Este caso se enmarca en una estrategia global de los grupos yihadistas, como Daesh (Isis), que han fijado como prioridad el reclutamiento de menores y adolescentes, aprovechando su vulnerabilidad y el sentimiento de rechazo que, en ocasiones, manifiestan hacia la sociedad occidental.
Amenaza persistente en el entorno internacional
La detención en Melilla se produce en un contexto de especial vigilancia ante el incremento de este tipo de episodios que involucran a perfiles jóvenes. Recientemente, las autoridades han frustrado planes terroristas similares en otras partes del mundo. En Nueva York, dos jóvenes que se habían formado a través de canales de propaganda de Estado Islámico fueron arrestados tras fabricar explosivos con los que pretendían replicar la tragedia de la Maratón de Boston. De igual forma, en Francia, la intervención policial evitó un atentado inminente que dos jóvenes planeaban perpetrar en una sala de conciertos.
Operación bajo supervisión de la Audiencia Nacional
La operación, dirigida por la Sección de Instrucción del Juzgado Central de Instrucción número Cinco y la Fiscalía de la Audiencia Nacional, ha culminado con la entrada en prisión del sospechoso. Durante el registro de su domicilio, los agentes incautaron diversos dispositivos informáticos y documentación relevante que se encuentra actualmente bajo análisis por parte de los especialistas de la Policía Nacional. Los cargos que se le imputan incluyen, además de la pertenencia a grupo terrorista, los delitos de enaltecimiento, autoadoctrinamiento y adoctrinamiento a terceros.

















