El diestro sevillano ha sido intervenido en la enfermería de la plaza tras recibir una grave herida en el recto provocada por el cuarto toro de la tarde de este lunes de Feria de Abril.
La tarde del noveno festejo de la Feria de Abril ha quedado marcada por el infortunio en la Real Maestranza de Caballería de Sevilla. El diestro Morante de la Puebla se encuentra en estado muy grave tras haber sido herido por el cuarto astado de la corrida celebrada este lunes. El torero cigarrero fue prendido de forma aparatosa, sufriendo una cornada que obligó a su inmediato traslado a la enfermería del coso hispalense para ser intervenido quirúrgicamente.
Parte médico: una herida de extrema gravedad
Según el parte facultativo emitido por el equipo médico de la plaza de toros, José Antonio Morante de la Puebla presenta una «herida por asta de toro en margen anal posterior con trayectoria de unos 10 cm». El informe detalla que el pitón ha llegado a lesionar «parcialmente la musculatura esfinteriana anal» y ha provocado una «perforación en la cara posterior del recto de 1,5 cm».
Los cirujanos han procedido al lavado de la herida y a la posterior reparación tanto de la pared rectal como del aparato esfinteriano. Tras la operación, se ha instalado un «drenaje aspirativo en el espacio postanal y recto anal». Los profesionales médicos han calificado formalmente el pronóstico del torero como «muy grave».
El percance ante el cuarto de la tarde
El incidente se produjo durante el primer tercio del cuarto toro de la ganadería de Hermanos García Jiménez. Morante de la Puebla trataba de fijar al animal con el capote cuando este se le vino directamente al pecho. Tras arrollarlo, y en el intento de huida del diestro, el animal le alcanzó hiriéndole en el glúteo izquierdo.
Morante quedó tendido bocabajo sobre el albero sevillano, llevándose las manos a la zona afectada con evidentes gestos de dolor. La rápida intervención de las cuadrillas permitió el traslado del diestro en volandas hacia la enfermería, mientras el silencio y la preocupación se apoderaban de una plaza que registraba un lleno de «no hay billetes» con 12.000 espectadores.
Un regreso truncado por la tragedia
La expectación por ver al diestro de la Puebla del Río era máxima en Sevilla. Morante regresaba a los ruedos tras haberse «cortado la coleta» de forma inesperada en Madrid en octubre de 2025. Su vuelta, anunciada para el Domingo de Resurrección, contemplaba dos comparecencias en el ciclo abrileño y una tercera en la festividad del Corpus Christi.
Hasta el momento del percance, la tarde transcurría con éxito para el sevillano, quien había logrado cortar una oreja al toro que abrió plaza. Tras su retirada a la enfermería, el festejo continuó en un mano a mano entre Borja Jiménez, que también paseó un trofeo del segundo, y Tomás Rufo, que fue silenciado en su labor.
Esta grave herida supone un duro revés para la afición morantista y para el desarrollo de la temporada taurina, dejando una sensación de desolación en la Maestranza tras una tarde de calor sofocante que ha terminado de la forma más amarga posible.














