En un movimiento que marca una clara diferenciación respecto a sus socios europeos, la delegación española ante la ONU en Ginebra ha manifestado este lunes su rechazo explícito a las acciones militares unilaterales de Estados Unidos e Israel contra territorio iraní.
Durante el debate del Consejo de Derechos Humanos, el embajador español, Marcos Gómez, mantuvo una postura de equilibrio crítico: si bien condenó la represión interna del régimen de los ayatolás, fue el único representante de peso en la Unión Europea en poner el foco sobre las víctimas civiles de los bombardeos extranjeros en suelo iraní.
Un discurso de contrastes: De Masha Amini a la escuela de Minab
La intervención española destacó por su equilibrio humanitario, mencionando tanto los abusos internos como los efectos de la guerra externa:
- Memoria histórica: «Irán es el país de Masha Amini, no lo olvidamos», afirmó Gómez, en referencia a la joven cuya muerte en 2022 desató las protestas globales.
- Crítica a la ofensiva: «Pero también es el de las niñas víctimas del bombardeo de la escuela de Minab«, añadió, aludiendo al reciente ataque que, según fuentes iraníes, se cobró la vida de más de 150 escolares.
Desconexión con el bloque europeo
Mientras delegaciones como la de Alemania, Francia e Italia centraron sus discursos exclusivamente en la amenaza que supone Irán para la navegación y la estabilidad regional, España exigió un «regreso al derecho internacional» y el cese de todas las acciones unilaterales.
| País | Enfoque principal en la ONU |
| España | Condena la represión interna, pero rechaza los ataques de EE. UU. e Israel. |
| Alemania | Exige el fin de los ataques iraníes a vecinos y vías de navegación. |
| Francia | Aboga por una solución diplomática para que Irán deje de ser una amenaza. |
| Reino Unido | Denuncia la represión de manifestantes como «uno de los episodios más violentos» de Irán. |
Condena unánime a la represión interna
Pese a la discrepancia sobre la intervención militar, España se sumó al resto de países europeos en la denuncia de las violaciones de derechos humanos dentro de Irán. El embajador calificó de «gravísimas» las ejecuciones sumarias de manifestantes ocurridas durante las protestas de diciembre y enero, y reiteró la condena a la represión sistemática contra las mujeres.
Este posicionamiento de la diplomacia dirigida por José Manuel Albares llega en una semana de alta tensión, justo antes de que los líderes europeos se reúnan en Bruselas para intentar unificar una postura común sobre la crisis en Oriente Medio.



















