Las tendencias meteorológicas a medio plazo dibujan un escenario de marcada variabilidad primaveral para las próximas festividades. Aunque las precipitaciones se mantendrán en valores habituales, el sur y el área mediterránea podrían registrar episodios de lluvia más frecuentes de lo normal.
Con la proximidad de la Semana Santa 2026, la incertidumbre meteorológica comienza a centrar la atención de ciudadanos y cofradías en toda España. Los primeros mapas de tendencia, basados en modelos de previsión a medio plazo, empiezan a perfilar cómo se comportará la atmósfera durante los días grandes de la pasión. Según los datos actuales, el país se prepara para una festividad de carácter puramente primaveral, donde la estabilidad alternará con la llegada de frentes atlánticos.
Precipitaciones: el Mediterráneo y el sur, bajo vigilancia
En lo que respecta a las lluvias, el escenario más probable indica que las precipitaciones se situarán, de forma general, dentro de los parámetros normales para esta época del año en la mayor parte de la Península. Sin embargo, los modelos meteorológicos advierten de una ligera anomalía en determinadas regiones.
Tanto en el sur peninsular como en todo el área mediterránea y los dos archipiélagos (Canarias y Baleares), se podrían registrar valores de pluviosidad ligeramente superiores a la media climática. Esto se traduciría en episodios de lluvia algo más frecuentes de lo habitual, lo que obliga a mantener la cautela en las regiones donde las procesiones y el turismo de sol y playa son los principales protagonistas.
Temperaturas: un respiro térmico por debajo de la media
Uno de los datos más significativos de este primer avance es el comportamiento de los termómetros. Las previsiones señalan que las temperaturas podrían situarse ligeramente por debajo de la media en todo el territorio nacional.
Este pronóstico no implica necesariamente la llegada de un frío intenso o invernal, sino más bien un ambiente algo más fresco de lo que suele ser normal para finales de marzo y principios de abril. Se espera, por tanto, una Semana Santa de temperaturas suaves y frescas, alejada de los picos de calor que se han registrado en los días previos a la irrupción de la borrasca Therese.
Incertidumbre propia de la primavera
A pesar de estas primeras señales, los expertos insisten en que se trata de tendencias a varias semanas vista. La atmósfera en primavera se caracteriza por su gran dinamismo, por lo que la previsión concreta para cada jornada y región se irá afinando conforme se acerquen las fechas definitivas. La alternancia de borrascas y anticiclones sigue siendo el guion más probable para una de las semanas más esperadas del calendario español.




















