El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha condenado con dureza la última acción militar de Israel contra una flotilla de activistas internacionales que se dirigía a Gaza, reclamando medidas inmediatas a la Unión Europea.
1. Acusación de violación de la legalidad internacional
- Asalto a la flotilla civil: Sánchez denunció a través de sus redes sociales que Israel ha vuelto a vulnerar el derecho internacional al asaltar una flotilla civil en aguas que no le pertenecen.
- Detención de activistas: El incidente ocurrió cerca de las costas de Grecia y terminó con la detención de 175 activistas de diversas nacionalidades por parte de las fuerzas israelíes. Entre los detenidos hay una treintena de ciudadanos españoles.
2. Respuesta diplomática y exigencias a la Unión Europea
- Asistencia a los españoles: El presidente confirmó que la embajada y el consulado de España en Israel ya están desplegados para «proteger y asistir» a los ciudadanos españoles retenidos, asegurando que el Ejecutivo está haciendo todo lo necesario.
- Suspensión del acuerdo de asociación: Sánchez subrayó que las acciones individuales de España no son suficientes y exigió a la Unión Europea que suspenda «YA» el acuerdo de asociación vigente con Israel.
- Exigencia a Netanyahu: El líder del Ejecutivo español urgió a la comunidad europea a presionar directamente al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, para que «cumpla la ley de nuestros mares».
En pocas palabras: Pedro Sánchez ha calificado de ilegal el asalto israelí a la flotilla humanitaria y ha redoblado la presión sobre Bruselas para que congele las relaciones comerciales y políticas con Israel tras la detención de 175 activistas, incluidos 30 españoles.















