Las comunidades autónomas denuncian la cancelación de miles de cirugías y consultas ante el enrocamiento del Ministerio de Sanidad con el nuevo Estatuto Marco
La Sanidad española afronta una de sus crisis más agudas de los últimos años. Los médicos han superado este miércoles el ecuador de su segunda semana de huelga desde febrero —la quinta desde el pasado mes de junio—, en un escenario de parálisis negociadora entre el Ministerio de Sanidad y los sindicatos convocantes. La protesta, motivada por el rechazo al nuevo Estatuto Marco, está provocando una acumulación de citas canceladas que, según advierten los gobiernos regionales, tensionará el sistema durante meses.
Pese a las movilizaciones y el impacto en las listas de espera, la ministra de Sanidad, Mónica García, ha dado por cerrado el texto normativo, alegando que se ha llegado a los «límites legales y competenciales». Esta postura ha encendido aún más los ánimos de las organizaciones sindicales, que no descartan prolongar los paros más allá de junio o, incluso, convertir la huelga en indefinida, tal y como ya barajan sectores del CESM en Segovia o el Sindicato Médico Andaluz.
Un impacto demoledor en las cifras regionales
Las autoridades sanitarias locales coinciden en señalar la «falta de gestión» del Ejecutivo central como la causa de un colapso que están pagando los pacientes. Los datos de seguimiento de estos tres días de paro reflejan la magnitud del conflicto:
- Andalucía: Solo durante la jornada del lunes se suspendieron 53.651 citas, con casi mil intervenciones quirúrgicas aplazadas.
- Baleares: La consellera Manuela García cifra en 210 las operaciones canceladas y advierte de que la recuperación del ritmo asistencial tardará, al menos, tres semanas.
- Galicia: El sindicato O’Mega ha provocado la suspensión de 22.947 actos médicos en apenas dos jornadas.
- Madrid: El coste económico se estima en 5,5 millones de euros, con un balance de 100.000 consultas y 5.000 cirugías afectadas hasta la fecha.
- Aragón: El consejero José Luis Bancalero estima que esta semana se superarán las 1.000 operaciones suspendidas, exigiendo al Ministerio que «empiece a escuchar a los profesionales».
El conflicto amenaza con cronificarse «meses o años»
El optimismo del Ministerio, que cuenta con el aval de los sindicatos generalistas (SATSE, CCOO, UGT y CSIF) para agilizar la ley en el Congreso, choca frontalmente con la determinación de los colectivos médicos. Desde el Sindicato Médico Andaluz advierten de que España podría entrar en un conflicto de larga duración: «Nadie se toma en serio la protesta y podemos entrar en un conflicto de meses o años; de esto no vamos a salir en falso», ha sentenciado su presidente, Rafael Ojeda.
Mientras los sindicatos generalistas mantienen reuniones con grupos parlamentarios como el PNV, ERC o el Grupo Mixto para acelerar la tramitación de la norma, los médicos especialistas insisten en que el texto actual no soluciona los problemas estructurales del Sistema Nacional de Salud. La brecha entre los profesionales que «cuidan a los ciudadanos» y la administración central parece, por ahora, insalvable.




















