Un estudio de Ipsos revela el colapso estructural que sufre la sanidad en las ciudades autónomas. La falta de especialistas y el goteo constante de bajas médicas obligan a los pacientes a depender de Madrid y Andalucía para recibir tratamientos básicos.
La sanidad pública en Ceuta y Melilla ha dejado de ser un servicio de proximidad para convertirse en una logística de transporte. Según los últimos datos de la consultora Ipsos, el sistema se enfrenta a un bloqueo sin precedentes: más de la mitad de los residentes se ven obligados a cruzar el Mediterráneo en ferri o avión para recibir atención médica especializada, un desplazamiento que genera un «impacto emocional y familiar devastador».
La raíz del problema no es nueva, pero sí se ha agudizado: una plantilla insuficiente y una rotación de profesionales que impide cualquier continuidad en los tratamientos. Los pacientes denuncian cambios constantes de médico y listas de espera que se dilatan hasta el punto de hacer inviable la espera en las ciudades autónomas. Este escenario ha disparado la contratación de seguros privados entre quienes pueden permitírselo, mientras el resto depende de la derivación a hospitales peninsulares.
Madrid y Andalucía: los «salvavidas» del sistema
El estudio, realizado mediante 400 entrevistas a vecinos de ambas localidades, arroja una conclusión llamativa sobre la percepción de la gestión sanitaria en España. Ante el vacío prestacional en sus provincias, los ceutíes y melillenses han fijado sus referentes fuera de sus fronteras:
- Madrid como ideal: El 40% de los encuestados considera a la Comunidad de Madrid como el modelo de sanidad pública a seguir, situándola como la región con mejor asistencia del país.
- Andalucía como apoyo: Debido a la cercanía geográfica, las provincias andaluzas actúan como el primer muro de contención para las patologías que el INGESA (Instituto Nacional de Gestión Sanitaria) no puede resolver in situ.
El «exilio sanitario» en cifras
La dependencia de otras comunidades autónomas permite a los ciudadanos comparar la calidad del servicio, y los resultados dejan en mal lugar a la administración central, de quien dependen directamente estas competencias.
| Ciudad Autónoma | Consideran Madrid el modelo ideal | Tienen que viajar para especialistas |
| Melilla | 44% | > 50% |
| Ceuta | 41% | > 50% |
Una llamada de auxilio al Ministerio de Sanidad
La solución, según los expertos y los propios afectados, pasa inevitablemente por la Moncloa. Al ser las únicas regiones donde la sanidad no está transferida a la comunidad, la dotación de recursos materiales y la creación de incentivos para fijar a los médicos en estas plazas «difíciles» dependen exclusivamente del Gobierno central.
El objetivo de las plataformas ciudadanas es claro: que el derecho a la salud no dependa de tener un billete de barco en la mano, y que los hospitales de Ceuta y Melilla dejen de ser meras estaciones de paso hacia la Península.



















