Un intenso debate en el pleno de las Cortes de la Comunidad Valenciana ha desencadenado una seria controversia que pone en el centro de la atención a la vicepresidenta primera de la Generalitat, Susana Camarero.
Durante la sesión, Camarero, al salir en defensa del presidente regional, Juanfran Pérez Llorca, arremetió contra los diputados de la oposición, acusándolos de ser «machistas de libro» y de permitir un Gobierno central «lleno de prostitutas».
La controversia se originó a raíz de la reciente contratación de la mujer de Pérez Llorca en una plaza de funcionaria en la Diputación de Valencia, lo que fue interpretado por algunos como un posible «trato de favor». El presidente rechazó estas afirmaciones, asegurando que su pareja es funcionaria desde hace más de dos décadas y que se le otorgó el puesto a través de canales regulares.
La vicepresidenta Susana Camarero, quien también tiene a su cargo el área de Igualdad, defendió su postura alegando que la oposición utilizaba la situación de la mujer del presidente como un arma política y que deben cuestionar directamente al mandatario en lugar de atacar a su esposa.
Las declaraciones de Camarero no tardaron en atraer la atención del Gobierno central y de miembros del Partido Socialista (PSOE) en la Comunidad Valenciana. Diana Morant, secretaria general del PSOE en la región, expresó su indignación en redes sociales, afirmando que «este Consell ha perdido el rumbo y las formas».
Morant criticó que el único argumento del Gobierno regional pareciera ser la degradación de las mujeres que trabajan por un país más justo, y pidió a Camarero que rectificara sus declaraciones o enfrentara consecuencias, sugiriendo que debía ser cesada.
En línea con esta crítica, la ministra de Igualdad, Ana Redondo, solicitó la dimisión de Camarero, calificando sus comentarios como un insulto hacia todas las mujeres. Redondo vinculó estas declaraciones a una aparente alianza entre el PP y Vox, sugiriendo que la retórica de Camarero podría ser una forma de agradar a su socio político.
La delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana y secretaria de Igualdad del PSOE, Pilar Bernabé, también condenó las palabras de la vicepresidenta, afirmando que evidencian una degradación total de la política y lo que representa. En este contexto, las reacciones continúan creciendo, lo que pone de manifiesto que la situación actual en la política valenciana es considerablemente tensa.




















