La tripulación de la nave Orion, compuesta por Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, se encuentra en perfecto estado tras dos días de travesía espacial. La cápsula mantiene su rumbo sin necesidad de correcciones en la trayectoria y se prepara para alcanzar la cara oculta del satélite este lunes.
La misión Artemis II de la NASA, el primer viaje tripulado hacia el entorno lunar en más de medio siglo, avanza según lo previsto y con un éxito rotundo en sus fases iniciales. Tras el despegue efectuado el pasado miércoles, la tripulación se encuentra ya en su tercer día de trayectoria, habiendo superado con éxito la maniobra de inyección translunar que la sitúa en ruta directa hacia nuestro satélite.
Según el último parte de la Agencia Espacial Europea, la nave Orion se encuentra actualmente a unos 183.936 kilómetros de la Tierra y a unos 244.298 kilómetros de la Luna. El espíritu de los cuatro astronautas es, en palabras de la NASA, «entusiasta», combinando un arduo trabajo técnico con momentos de distensión dentro de la cápsula.
Sin necesidad de corregir la trayectoria
Uno de los hitos más destacados de las últimas horas ha sido la decisión de los controladores de vuelo en el Centro Espacial Johnson (Houston) de cancelar la primera maniobra de corrección de trayectoria. La precisión del lanzamiento y de la inyección translunar ha permitido que la cápsula se mantenga en la ruta de vuelo correcta sin necesidad de realizar ajustes de velocidad.
Este hecho confirma la estabilidad de la misión, que se encamina a batir el récord histórico de distancia desde la Tierra el próximo lunes, alcanzando los 406.773 kilómetros, superando así la marca de 400.171 kilómetros establecida por la accidentada misión Apollo 13 en 1970.
Vida a bordo: ejercicio y ajustes térmicos
La habitabilidad de la Orion está siendo monitorizada al detalle. Tras algunas quejas de la tripulación por el frío en el interior, la temperatura se ha estabilizado en los 21 grados centígrados (70 grados Fahrenheit). Además, el comandante Reid Wiseman y el resto de los astronautas mantienen su rutina de acondicionamiento cardiovascular utilizando un dispositivo de volante de inercia diseñado específicamente para la nave.
En cuanto a los protocolos de seguridad y salud, los funcionarios de la NASA han confirmado que la tripulación goza de un excelente estado de salud. Durante las próximas horas, tienen programada una demostración de reanimación cardiopulmonar (RCP) y procedimientos de respuesta ante atragantamientos, con el fin de evaluar la eficacia de los protocolos médicos de emergencia en condiciones de microgravedad.
Preparativos para la observación lunar
Dentro de la cabina, cuyo espacio útil ha sido comparado por la NASA con el tamaño de dos furgonetas tipo minivan, los astronautas han comenzado los ensayos para las observaciones lunares del lunes. Estas tareas incluyen:
- Coreografía de movimientos: Prácticas de desplazamiento en microgravedad para optimizar el trabajo en un espacio reducido.
- Configuración óptica: Preparación de cámaras portátiles dotadas con lentes de alta potencia para capturar imágenes detalladas de la superficie lunar.
- Preparación de la cabina: Organización del instrumental necesario para la fase más crítica de observación científica.
La misión Artemis II representa el paso definitivo antes del próximo alunizaje, consolidando la tecnología de la cápsula Orion y el sistema de lanzamiento para el regreso definitivo del ser humano a la Luna.




















