El campeón de 2009 y embajador de la marca británica analiza el complejo arranque del Mundial 2026. «La dedicación de Honda es total; he visto a ingenieros dormir en la fábrica para ganar», revela.
SUZUKA – En medio de un inicio de temporada convulso para Aston Martin, con el monoplaza ocupando posiciones inusuales en la parrilla, ha emergido una voz de calma y autoridad. Jenson Button, embajador de la escudería de Silverstone, ha analizado para el Diario AS el futuro del proyecto, enviando un mensaje de confianza absoluta en la alianza con Honda y el genio de Adrian Newey.
«Honda siempre llega»
Button, quien conoce mejor que nadie la idiosincrasia japonesa tras ganar con ellos en 2006 y sufrir el colapso de McLaren-Honda en 2015, asegura que el éxito es inevitable. Para el inglés, la diferencia radica en la cultura de trabajo de Sakura:
«En la fábrica de Sakura hay una habitación con suelo de tatami donde los trabajadores se quedan a dormir para no perder horas de trabajo. Ese es el nivel de dedicación. Honda llegará; siempre llegan. Estoy seguro al cien por cien».
El británico recuerda que, aunque los resultados actuales no reflejan el potencial, la asociación es «muy nueva» y requiere tiempo para ensamblar todas las piezas, incluyendo la filosofía de diseño de Newey.
El factor Alonso y el «efecto Newey»
Sobre su antiguo compañero de equipo, Fernando Alonso, Button destaca la inteligencia del asturiano al apostar por este proyecto a largo plazo. Por primera vez en su carrera, Alonso pilota un coche diseñado por Adrian Newey, algo que Button califica de «emocionante».
- Sobre Alonso: «Él cree en este equipo y sabe hasta dónde puede llegar. Es un competidor máximo e inteligente».
- Sobre el Top-4: Button es tajante al afirmar que, de toda la parrilla actual, Aston Martin es la única estructura con los cimientos, la inversión y el liderazgo necesarios para asaltar el dominio de los cuatro grandes en el futuro cercano.
Una vida más allá de la F1
A sus 46 años y residiendo en Los Ángeles, Button confiesa que no esperaba que la carrera de Alonso fuera tan longeva. «Pensaba que los dos nos marcharíamos y nos divertiríamos fuera de la F1», admite entre risas. Mientras el asturiano sigue persiguiendo la gloria en los circuitos, el inglés disfruta de su rol de embajador y de las carreras de coches clásicos, asegurando que, tras 18 temporadas en la élite, «hay vida después de la Fórmula 1».
La hoja de ruta para Aston Martin está trazada: paciencia, ingeniería japonesa y el talento de sus líderes. Para Button, es solo cuestión de tiempo que el «gigante dormido» de Silverstone empiece a despertar.


















