El feudo madridista lucirá un mosaico monumental con los colores blanco y morado para el Clásico de Europa. Cerca de 4.000 aficionados bávaros y 500 periodistas cubrirán el duelo de ida de los cuartos de final.
MADRID – Todo está listo para que el Santiago Bernabéu vuelva a vivir una de sus noches mágicas de Champions. El duelo entre el Real Madrid y el Bayern de Múnich, el partido más repetido en la historia de la competición, contará con una puesta en escena a la altura de su leyenda: un tifo espectacular de 360º que envolverá todo el estadio en los instantes previos al pitido inicial.
Un mosaico histórico
La afición blanca ha preparado un despliegue visual que cubrirá la totalidad de las gradas con los colores blanco y morado. El mosaico no solo servirá para dar color, sino que incluirá elementos de la identidad del club:
- Siglas institucionales: Se podrán leer las iniciales RMCF en gran formato.
- Guiño al pasado: Se desplegará una lona con uno de los escudos fundacionales de los primeros años de vida del Real Madrid, reforzando el carácter histórico del enfrentamiento.
Despliegue alemán y mediático
Pese a la presión ambiental, el Bayern de Múnich no estará solo. Unos 4.000 aficionados alemanes han agotado el cupo de entradas reglamentario (el 5% del aforo) y se ubicarán en la tradicional esquina del fondo norte. Se espera que el resto de las casi 80.000 localidades del estadio presenten un lleno absoluto.
A nivel de cobertura, el Bernabéu se convertirá hoy en el centro del mundo deportivo:
- Prensa: Casi 500 periodistas acreditados y 82 fotógrafos a pie de campo.
- Televisión: 39 cadenas con derechos retransmitirán el encuentro, con un total de ocho producciones propias operando simultáneamente desde el estadio.
- Entrevistas: Se han habilitado 14 posiciones «flash» para recoger las impresiones de los protagonistas nada más terminar el encuentro.
El Clásico de Europa ya calienta motores en una ciudad de Madrid blindada y expectante ante lo que se prevé como una de las eliminatorias más igualadas de los últimos años. Con el tifo preparado y los cuchillos afilados, solo falta que el balón eche a rodar.


















