El Gobierno de coalición escenifica una nueva y profunda fractura en materia de vivienda. Mientras el ala de Sumar, liderada por Yolanda Díaz y el ministro Pablo Bustinduy, intenta agotar todas las vías para convalidar el decreto que prorroga los alquileres hasta 2027, el PSOE ha decidido retirarse de la negociación, convencido de que la norma está abocada al fracaso en el Congreso.
Los socialistas sostienen que «las habas están contadas» y que el bloque formado por PP, Vox y Junts tumbará la medida sin remedio. Por ello, el ala mayoritaria del Ejecutivo ha optado por no invertir capital político en una negociación que califican de «imposible», dejando a Sumar al frente de una ofensiva parlamentaria que el PSOE ve más como un movimiento electoralista que como una estrategia viable.
El portazo del PP y la incógnita de Junts
La estrategia de Sumar ha chocado esta semana con la realidad aritmética del Congreso. Tras lanzar la campaña «Pide la prórroga, defiende la prórroga», el grupo parlamentario recibió un portazo inmediato del Partido Popular, que se niega incluso a sentarse a hablar al considerar su posición «de sobra conocida».
Sin el apoyo de la derecha, la única llave restante es la de Junts. Sin embargo, los de Carles Puigdemont han endurecido su discurso en los últimos meses, llegando a tumbar medidas mucho menos ambiciosas que esta extensión de contratos.
- El impacto: El decreto, actualmente en vigor tras su publicación en el BOE pero pendiente de validación, blinda un millón de contratos de alquiler y beneficia a 2,6 millones de inquilinos, limitando la actualización de sus rentas.
- La advertencia de Bustinduy: El ministro de Derechos Sociales ha avisado al PP de que pagará un «precio político altísimo» si vota en contra, recordando que entre los afectados también hay votantes de derecha.
Tensión en plena precampaña andaluza
En el PSOE no ocultan su escepticismo ante los movimientos de su socio. Fuentes socialistas apuntan a que el despliegue de Sumar responde a la necesidad de «recuperar foco político» en plena precampaña para las elecciones andaluzas del 17 de mayo y en mitad de su pugna interna con Podemos por la hegemonía de la izquierda alternativa.
«No hace falta negociar con ERC o Bildu porque ya sabemos que lo apoyan. La clave es Junts, y no pueden ser más claros en su rechazo», señalan desde las filas socialistas.
El conflicto se remonta al Consejo de Ministros extraordinario donde se aprobó la norma. El equipo de Pedro Sánchez se resistió inicialmente a incluir el paquete de vivienda por temor a que el rechazo del Congreso arrastrara también medidas críticas como la rebaja fiscal a los combustibles o el bono social eléctrico. Finalmente, la medida se aprobó de forma independiente, dejando a Sumar la difícil tarea de defenderla en solitario en un Parlamento que, hoy por hoy, le da la espalda.
Claves del Decreto en disputa:
- Prórroga legal: Extensión de dos años (hasta diciembre de 2027) para contratos que venzan desde marzo de 2026.
- Actualización de rentas: Limitación de las subidas de precio en los contratos prorrogados.
- Alcance: Afecta a un millón de hogares en toda España.




















