El técnico del Real Madrid analiza la previa ante el Girona con la vista puesta en la remontada de Champions contra el Bayern y defiende la exigencia del Bernabéu con Vinícius
Álvaro Arbeloa ha comparecido ante los medios en la previa del duelo liguero que enfrentará al Real Madrid contra el Girona. El encuentro llega en un momento crítico de la temporada, situado estratégicamente entre los dos asaltos de los cuartos de final de la Champions League contra el Bayern de Múnich. Tras la derrota del pasado martes (1-2), el técnico blanco ha aprovechado para analizar la actualidad del equipo, la polémica arbitral y el estado anímico de sus estrellas.
Uno de los puntos más calientes de la rueda de prensa ha sido su reflexión sobre el arbitraje y la tecnología tras la no expulsión de un jugador bávaro por una entrada a Mbappé. «No se trata de confiar o desconfiar, es lo que estamos viendo. El VAR parecía que iba a solucionar muchas cosas, pero en España aún esperamos una explicación. Hay muchas dudas; unas semanas entra y otras no», sentenció Arbeloa, pidiendo una unificación de criterios en el sistema.
La autoexigencia y el «caso Mbappé»
El entrenador también ha querido matizar sus recientes declaraciones sobre Kylian Mbappé, asegurando que su mensaje sobre la implicación del francés es extensivo a todo el grupo. «Quiero jugadores que quieran ser del Real Madrid todos los días. La motivación no puede ser solo jugar unos cuartos de Champions; mañana ante el Girona necesitamos que sientan que tienen que brillar», explicó.
Pese a la cercanía del viaje al Allianz Arena, Arbeloa ha descartado que el partido de mañana sea un banco de pruebas. El técnico ha confirmado que Bellingham y Militao serán titulares, mientras que Mendy dispondrá de minutos para coger ritmo. «El partido del miércoles empieza mañana. No estamos para probaturas, sacaré un equipazo para ganar porque ya no tenemos margen de error», afirmó con contundencia.
Vinícius y la exigencia del Bernabéu
Sobre los pitos escuchados en el feudo blanco tras el tropiezo europeo, especialmente dirigidos a figuras como Vinícius, Arbeloa se mostró comprensivo con la grada. «Los pitos forman parte de la exigencia de esta afición, lo veo normal y natural. Si algo notamos es el apoyo del Bernabéu; si el equipo dio la cara y tuvo ocasiones fue por cómo apretó la gente», declaró, restando importancia a un posible ambiente enrarecido.
El Real Madrid afronta así un duelo clave para mantener sus opciones en Liga antes de intentar la gesta en Múnich, con un Arbeloa que, aunque centrado en su labor táctica, no oculta su perplejidad ante la gestión tecnológica del fútbol actual.


















