La Guardia Civil de Tráfico ha interceptado a un conductor de 64 años en el municipio de Moixent tras protagonizar un episodio de extrema gravedad en las carreteras valencianas. El hombre circuló durante decenas de kilómetros en sentido contrario al estipulado, de noche y arrastrando un remolque tipo caravana.
El trayecto del pánico: A-33 y A-35
Los hechos, que han trascendido hoy, ocurrieron la noche del pasado 26 de marzo. El Centro de Emergencias 112 comenzó a recibir múltiples llamadas de conductores aterrorizados que alertaban de la presencia de un conjunto de vehículos (turismo y caravana) circulando en dirección prohibida.
- Punto de origen: El vehículo fue detectado inicialmente en la autovía A-33, a la altura de La Font de la Figuera.
- Interceptación: Tras un despliegue de patrullas de Xàtiva y Alzira, el conductor fue detenido en la A-35, en el término de Moixent.
- Riesgo vial: El investigado recorrió aproximadamente 27 kilómetros de forma temeraria antes de ser retirado de la vía.
Positivo en drogas y delitos imputados
Tras ser interceptado, el equipo de Investigación de Siniestros Viales sometió al hombre a las pruebas pertinentes, arrojando un resultado positivo en drogas (a la espera de confirmación definitiva por laboratorio).
Al conductor, de nacionalidad española, se le investiga como presunto autor de dos delitos contra la seguridad vial:
- Conducción con temeridad manifiesta, poniendo en peligro la vida de terceros.
- Conducción bajo la influencia de sustancias estupefacientes.
Consecuencias legales
El Código Penal estipula sanciones severas para este tipo de conductas que ponen en jaque la seguridad pública:
| Delito | Penas posibles | Privación de carné |
| Temeridad manifiesta | 6 meses a 2 años de prisión | De 1 a 6 años |
| Bajo efectos de drogas | 3 a 6 meses de cárcel o trabajos comunitarios | De 1 a 4 años |
Las diligencias ya han sido entregadas en el Juzgado de Guardia de Xàtiva. La Guardia Civil ha aprovechado este suceso para recordar la importancia de la colaboración ciudadana a través del 062 y la política de «tolerancia cero» con el consumo de sustancias al volante para evitar tragedias irreparables.















