LONDRES – El guion de la temporada 2025-2026 ha dado un giro radical este 19 de abril. En lo que se antojaba como una final anticipada por el título, el Manchester City venció por 2-1 al Arsenal, situándose a solo tres puntos del liderato y, lo más importante, recuperando el control de su propio destino: si los de Pep Guardiola ganan sus partidos restantes, serán campeones.
Un arranque de «desfibrilador»
El partido en el Etihad Stadium fue un torbellino de emociones desde el pitido inicial. El City, que llegaba cuestionado tras su eliminación europea, demostró su capacidad de supervivencia gracias a dos nombres propios: Rayan Cherki y Erling Haaland.
- El golazo de Cherki: En el minuto 16, el joven «10» francés firmó una jugada antológica. Tras un eslalon eléctrico donde sorteó a varios defensas en una baldosa, batió a Raya para poner el 1-0.
- El error de Donnarumma: La alegría local fue efímera. Apenas dos minutos después, el guardameta Gianluigi Donnarumma cometió un error grave en la salida de balón, permitiendo que Kai Havertz empatara el encuentro (1-1) de forma inesperada.
El ‘Cyborg’ dicta sentencia
En la segunda mitad, el Arsenal gozó de sus mejores minutos y pudo ponerse por delante, pero Donnarumma se redimió con una parada salvadora en un mano a mano y la madera repelió un zurdazo de Eze.
Como suele ocurrir, el City no perdonó. Tras un centro preciso de la revelación de la tarde, Nico O’Reilly, el noruego Erling Haaland remachó el balón al fondo de las mallas para poner el 2-1 definitivo. El tramo final fue una batalla física al límite, destacando el duelo entre Haaland y Gabriel Magalhães, que terminó con chispas y máxima tensión.
El Arsenal, en estado de shock
El conjunto de Mikel Arteta parece estar reviviendo fantasmas del pasado. Con cuatro derrotas en los últimos seis partidos, la cómoda ventaja que tenían se ha esfumado. Aunque los gunners siguen líderes, el City depende ahora de sí mismo para revalidar el título.
La nota negativa: Pep Guardiola terminó el encuentro preocupado por la retirada de Rodri Hernández, quien abandonó el campo con molestias en el muslo, una pieza vital para las seis jornadas que restan de competición.






