MADRID – En una comparecencia marcada por la expectación mediática, el expresidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha declarado esta mañana ante la Audiencia Nacional en el marco del caso Kitchen. Con un tono tajante, Rajoy se ha desvinculado de los alias que la trama le atribuía en sus comunicaciones internas y ha negado, por tercera vez en una sede judicial, la existencia de una financiación irregular en el Partido Popular.
«Cada uno me llama como quiere»
Uno de los momentos más destacados de la sesión se produjo cuando se le interrogó por los apodos ‘el Barbas’ o ‘el Asturiano’, nombres en clave que presuntamente utilizaban los miembros de la trama para referirse a él como beneficiario o conocedor de la operación.
“Me llamo Mariano Rajoy como cada uno sabe y luego cada uno me llama como quiere”, ha sentenciado el expresidente, restando validez a las agendas y grabaciones que lo sitúan en el centro de la estructura de toma de decisiones de la operación Kitchen.
Negación de la «Caja B» pese a las sentencias
Pese a que diversos tribunales han dado por probada la existencia de una contabilidad paralela en el PP, Rajoy se ha mantenido firme en la postura que ya defendió en 2017 (Gürtel) y en 2021 (Papeles de Bárcenas). Ha negado rotundamente la veracidad de los apuntes de su extesorero y ha rechazado cualquier implicación en un operativo diseñado desde el Ministerio del Interior para sustraer documentos comprometedores.
Una jornada de altos cargos en el banquillo de testigos
La sesión de hoy no solo cuenta con el testimonio de Rajoy. La Audiencia Nacional vive una de sus jornadas más institucionales con la comparecencia de otros nombres clave del organigrama popular:
- María Dolores de Cospedal: La exsecretaria general del PP comparece hoy tras haber sido exonerada de su imputación en la fase de instrucción. Su testimonio es vital para aclarar si la orden de vigilar a Bárcenas partió de la cúpula del partido en la calle Génova.
- Juan Ignacio Zoido: El que fuera sucesor de Jorge Fernández Díaz en la cartera de Interior también debe responder sobre el control de los fondos reservados y la continuidad de las prácticas bajo sospecha.
Tercer asalto judicial
Esta es la tercera vez que Mariano Rajoy testifica en un proceso de corrupción de gran calado. Su presencia hoy en San Fernando de Henares subraya la persistencia del «fantasma de Bárcenas» en su legado político, ocho años después de que la sentencia del caso Gürtel desencadenara la moción de censura que lo desalojó de la Moncloa.















