Según informa El Faro de Ceuta, las patrulleras de ambos países trabajan de forma mecánica y urgente para rescatar a inmigrantes frente a las costas del Tarajal.
CEUTA | Jornada de extrema tensión en el litoral ceutí. Según ha adelantado el diario El Faro de Ceuta, la Guardia Civil y la Marina Real de Marruecos mantienen activo un dispositivo de interceptación constante ante el flujo ininterrumpido de inmigrantes que intentan alcanzar la ciudad autónoma por vía marítima.
Un operativo centrado en salvar vidas
La prioridad absoluta de la jornada está siendo el auxilio humanitario. Tal como detalla la información de El Faro de Ceuta, la Benemérita está actuando con celeridad, haciendo uso de sus medios para llegar primero a los puntos críticos de la línea fronteriza, incluso en aguas de Castillejos, con el único fin de evitar tragedias mortales.
«La operativa funciona de manera mecánica: el objetivo es actuar antes de que puedan producirse nuevas pérdidas de vidas humanas», explica la cronista Carmen Echarri en el citado medio.
Cooperación y entregas en el mar
El protocolo de colaboración entre ambos países se está ejecutando directamente sobre el agua. El procedimiento, según relata el diario ceutí, sigue un patrón establecido:
- Interceptación: La Guardia Civil localiza y auxilia a los migrantes en el mar.
- Traslado: Las patrullas del Instituto Armado se dirigen a aguas marroquíes.
- Entrega: Una embarcación de la Marina Real recoge a las personas para trasladarlas a los arenales de Marruecos.
El perfil de los cruces: niños y adultos
La presión migratoria de este lunes está siendo especialmente visible en la zona del Tarajal. Lo que más preocupa a las autoridades, según recoge El Faro de Ceuta, es que entre los grupos de adultos y menores también se ha detectado la presencia de niñas intentando el cruce a nado.
La peligrosidad de la ruta ha aumentado significativamente, ya que los inmigrantes están optando por abrirse hacia el mar en lugar de bordear el espigón, una maniobra desesperada para evitar la vigilancia que multiplica el riesgo de naufragio en una jornada que, por el momento, no da tregua a las fuerzas de seguridad.















