Malos datos para el mercado laboral español en el inicio de 2026. Según la última Encuesta de Población Activa (EPA) publicada este martes por el INE, la tasa de desempleo ha escalado hasta el 10,83%, lo que supone un incremento de nueve décimas respecto al cierre del año pasado. Con este repunte, España abandona la cota del 10% que había logrado alcanzar por primera vez en 17 años a finales de 2025.
Destrucción de empleo y aumento del paro
El primer trimestre del año, tradicionalmente negativo por el fin de la campaña navideña, ha sido este año especialmente duro. Las cifras clave revelan una notable desaceleración:
- Ocupación: Se han perdido 170.300 empleos entre enero y marzo, una caída que duplica la registrada en el mismo periodo del año anterior.
- Desempleo: El número de parados ha crecido en 231.500 personas, marcando el peor dato para un primer trimestre desde el año 2013. El total de desempleados se sitúa así en 2.708.600.
- Sector más afectado: El sector servicios ha sido el principal lastre, con una pérdida de 228.400 ocupados, evidenciando que ni siquiera la celebración de la Semana Santa ha logrado compensar la caída estacional.
El contexto: Incertidumbre y máximos históricos
A pesar de la dureza de los datos trimestrales, el análisis deja algunos matices para el optimismo. El número total de trabajadores en España se mantiene en niveles muy elevados, con 22,29 millones de ocupados, gracias a que la creación anual de empleo sigue rondando el medio millón de puestos de trabajo.
Los expertos señalan que este frenazo coincide con un contexto de incertidumbre geopolítica internacional, marcado por las tensiones en Oriente Próximo y el repunte de los precios de la energía, factores que están enfriando la contratación en el sector privado (donde se destruyeron 191.400 puestos este trimestre).
Reacciones
Desde el Ministerio de Economía se ha subrayado que, eliminando el efecto de la estacionalidad, el mercado laboral sigue mostrando resiliencia y capacidad para crear empleo de calidad. Sin embargo, sindicatos y analistas advierten de la vulnerabilidad de un modelo que todavía depende en exceso de las campañas turísticas y que ha visto cómo la ocupación a tiempo completo ha sufrido su primer gran revés en años















