El Real Madrid cumplió en Cornellà y venció 0-2 al Espanyol en la jornada 34 de LaLiga EA Sports, un resultado que permite al equipo blanco seguir con vida matemática en la pelea por el título y obliga al Barcelona a esperar, al menos, hasta el Clásico para poder celebrar el campeonato. El gran protagonista fue Vinícius Júnior, autor de los dos goles madridistas en la segunda parte.
El Espanyol comenzó con intensidad, consciente de que su situación clasificatoria empieza a ser muy delicada. El equipo de Manolo González intentó presionar arriba y buscar el área rival, pero volvió a evidenciar los mismos problemas que arrastra desde hace semanas: le cuesta generar ocasiones claras y todavía más transformarlas en gol. La derrota amplía a 17 partidos consecutivos sin ganar la mala racha blanquiazul, un dato que explica la preocupación instalada en el RCDE Stadium.
El Real Madrid, con varias ausencias importantes, no firmó un partido brillante en la primera mitad, pero sí supo esperar su momento. Vinícius ya había avisado con un remate al poste antes del descanso, mientras el Espanyol tuvo su mejor ocasión en un cabezazo de Cabrera tras un saque de esquina que obligó a intervenir a Lunin.
El encuentro también tuvo un momento de tensión arbitral. Gil Manzano mostró inicialmente tarjeta roja directa a Omar El Hilali por una acción sobre Vinícius, pero el VAR corrigió la decisión y el colegiado terminó dejando la jugada en amarilla. La rectificación encendió todavía más a una grada muy crítica con el árbitro extremeño.
Tras el descanso, el Espanyol salió con la necesidad de buscar el gol, pero el Madrid castigó en cuanto encontró espacios. En el minuto 55, Vinícius recibió tras una pared con Gonzalo García, se acomodó dentro del área y firmó el 0-1 con una acción de calidad. Once minutos después, el brasileño volvió a aparecer para sentenciar el choque con el 0-2, esta vez tras una combinación con Jude Bellingham.
El doblete de Vinícius dejó sin respuesta al Espanyol, que fue perdiendo energía y confianza con el paso de los minutos. El Madrid, ya con ventaja, manejó el partido con mayor comodidad y aseguró tres puntos que aplazan el alirón del Barcelona. El conjunto azulgrana, líder con margen amplio, podrá sellar el título en el próximo Clásico si consigue el resultado que necesita.
Para el Espanyol, la derrota tiene una lectura mucho más preocupante. El equipo queda pendiente del Sevilla – Real Sociedad de este lunes 4 de mayo, un partido clave en la pelea por la permanencia. El Sevilla llega a esa cita en la 18.ª posición con 34 puntos, mientras el Espanyol suma 39 puntos tras su derrota ante el Madrid; una victoria hispalense reduciría de forma considerable el colchón perico antes del duelo directo entre ambos de la próxima jornada.
Manolo González admitió tras el partido que lo que más preocupa es la falta de eficacia en las áreas. El técnico defendió la actitud de sus jugadores, pero reconoció que el equipo necesita levantarse cuanto antes para evitar que la mala dinámica termine arrastrándolo a una situación todavía más grave.
El Espanyol ya no depende solo de mejorar sensaciones. Necesita puntos. Y los necesita de inmediato. La visita al Sevilla se presenta ahora como una auténtica final por la permanencia, mientras el Real Madrid llegará al Clásico con la obligación de ganar para mantener viva una Liga que sigue teniendo al Barcelona como gran favorito.















