El agente jubilado, actualmente en prisión, reconoce ante el juez haber recibido un reloj de 40.000 euros como regalo del narcotraficante más buscado de España.
CEUTA – La investigación sobre el segundo «narcotúnel» que conectaba Ceuta con Marruecos ha dejado al descubierto los estrechos vínculos entre las fuerzas de seguridad y el crimen organizado. A.A., el guardia civil jubilado implicado en la trama, ha reconocido en sede judicial que mantenía contacto telefónico con Abdellah El Haj Sadek el Menbri, alias ‘el Messi del hachís’, para tratar supuestos «temas profesionales».
Un regalo de lujo y «consultas» telefónicas
Según la declaración desvelada por El País, el agente admitió que su relación con ‘Messi’ comenzó antes de conocerse personalmente. Durante su comparecencia ante el Juzgado de Instrucción número 3 de Ceuta, el investigado confirmó que el narcotraficante —actualmente fugado en Marruecos— le obsequió con un reloj valorado en 40.000 euros tras un encuentro en Tánger.
A preguntas del magistrado sobre la naturaleza de sus conversaciones previas, el agente afirmó:
«Sí, señoría. Sobre temas profesionales. No recuerdo si en esa fecha de 2025 pertenecía ya o no [a la Guardia Civil]… Pero por alguna consulta o lo que sea, sí. He tenido relación con él telefónica».
El agente intentó normalizar el obsequio comparándolo con regalos entre amigos, mencionando incluso que el traficante le había asegurado haberle regalado un reloj idéntico al futbolista Sergio Ramos.
«No soy corrupto, soy traficante»
El interrogatorio también abordó las grabaciones de la UDYCO, donde se escucha al agente jactarse de haber introducido «10 camiones» desde la costa africana. Ante el juez, A.A. intentó rebajar la gravedad de sus palabras asegurando que los camiones eran «de fruta» y justificando sus polémicas declaraciones: «Yo, en caliente, puedo hacer cualquier tipo de comentarios que no vienen a cuento», señaló respecto a la frase donde afirmaba no ser corrupto, sino traficante.
La conexión con el «narcoarquitecto»
Otro de los puntos clave de la declaración fue el viaje a Madrid que el agente realizó junto a M.C.B., apodado el «capo» o «narcoarquitecto» de la red. Según el agente, el objetivo del viaje era que el cabecilla se quitara «la paranoia con el puto túnel».
A.A. alegó que en ese viaje se reunieron con miembros de la UCO (Unidad Central Operativa), quienes aparentemente habrían confirmado que el investigado colaboraba con ellos, una versión que intenta contrastar con su situación de prisión provisional decretada el pasado 30 de marzo.
Un patrimonio bajo sospecha
Pese a estar jubilado, el nivel de vida del exguardia civil está bajo la lupa de la justicia. Durante el registro de su domicilio se hallaron:
- 14.000 euros en efectivo (que él atribuye a ahorros para un viaje y comisiones de coches).
- Un Audi Q5 Sportback.
- Varias propiedades en Ceuta y Chiclana.
- Relojes de alta gama (incluyendo un Rolex de 1999).
Actualmente, el agente permanece en prisión mientras la investigación de la UDYCO sigue desentrañando la red de infraestructuras subterráneas destinadas al tráfico de hachís a gran escala.















