Los socialistas exigen a la Mesa de la Cámara que investigue la grabación de un vídeo en las dependencias del Grupo Popular, lo que consideran una «infracción grave» del reglamento.
MADRID – El Grupo Parlamentario Socialista ha presentado una denuncia formal ante la Mesa del Congreso de los Diputados contra el agitador y comunicador Vito Quiles. El motivo de la queja es la difusión de un vídeo grabado en el interior de un despacho perteneciente al Partido Popular, en el cual Quiles lanza ataques y amenazas de acciones judiciales contra Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno. El PSOE solicita que se aclare si el PP autorizó el uso de sus instalaciones para este fin, lo que supondría un uso irregular de los medios públicos de la Cámara.
El origen de la polémica se encuentra en una grabación compartida por Quiles en sus redes sociales. Según la denuncia del PSOE, las imágenes fueron captadas en el despacho de una diputada popular —identificada en varios medios como Alma Alonso—, algo que vulneraría el Reglamento del Congreso. Dicha normativa prohíbe taxativamente la toma de imágenes o grabaciones en áreas de trabajo y despachos sin la autorización pertinente, además de restringir estas actividades a los profesionales de la información debidamente acreditados bajo normas específicas de conducta.
En el escrito remitido a la Mesa, el PSOE califica los hechos como una «infracción grave» y exige que el Partido Popular explique su responsabilidad en el incidente. Los socialistas cuestionan si el principal partido de la oposición está utilizando los recursos públicos del Congreso para «amparar y financiar» a agitadores de ultraderecha. «Es inadmisible que las dependencias de la soberanía nacional se utilicen como plató para campañas de acoso personal», señalan fuentes del grupo socialista.
Por su parte, el vídeo en cuestión muestra a Vito Quiles arremetiendo contra Begoña Gómez tras un reciente altercado en el que la esposa del presidente llegó a denunciar al comunicador por agresión. Quiles, que figura como redactor literario pero cuya actividad es frecuentemente criticada por su carácter activista, ha defendido su derecho a informar, mientras que el entorno de Sánchez ve en esta colaboración con el PP una estrategia orquestada de «guerra sucia».
Hasta el momento, el Partido Popular no ha emitido una respuesta oficial detallada sobre cómo accedió Quiles al despacho, aunque el PSOE ya ha solicitado que se analicen las cámaras de seguridad y se depuren responsabilidades políticas y administrativas. Este nuevo frente eleva la tensión en una legislatura marcada por la judicialización de la vida política y el debate sobre los límites de la libertad de prensa y el uso de las instituciones.















