La abogada del exasesor ministerial solicita la absolución de su cliente, cuestiona la credibilidad del comisionista y justifica el uso de efectivo y el lenguaje en clave: «Son navarros, hablan así».
El descrédito de Aldama como estrategia
En la recta final del juicio en el Tribunal Supremo, la defensa de Koldo García ha centrado sus esfuerzos en demoler la credibilidad de Víctor de Aldama. La letrada Leticia de la Hoz ha sido tajante al calificar de «ánimo espurio» la confesión del empresario, sugiriendo que sus acusaciones son una maniobra para eludir la prisión por otras causas pendientes.
La defensa lanzó un dardo directo a la Fiscalía y a los investigadores de la UCO: si el tribunal decide dar por buena la tesis policial de que existía una organización criminal, entonces debe actuar en consecuencia con la jerarquía establecida por los agentes. «Si sigues el criterio de la UCO, lo que tienes que hacer es subirle la pena a Aldama porque los agentes dijeron que él era ‘el jefe’. El que paga, manda», sentenció la abogada.
«Chistorras» y cuentas personales
Uno de los puntos más llamativos de la jornada fue la justificación del lenguaje utilizado en las conversaciones intervenidas y el manejo de grandes cantidades de dinero en efectivo:
- Lenguaje en clave: Sobre el uso del término «chistorras» para referirse supuestamente a billetes de 500 euros, la defensa le restó importancia penal: «Son navarros, hablan así».
- Gastos de Ábalos: De la Hoz explicó que Koldo García gestionaba pagos personales del exministro Ábalos para evitar que su esposa se enterara de ciertos gastos, asegurando que, aunque sea una conducta privada cuestionable, «no es un delito penal».
- Fondos del PSOE: Atribuyó parte del efectivo a gastos adelantados de la Secretaría de Organización del PSOE, ironizando con que, si Koldo engañaba al partido recogiendo tickets del suelo, sería un problema del partido y no del tribunal.
Koldo García: «Me ofrecieron mentir para no entrar en la cárcel»
En su turno de última palabra, un Koldo García visiblemente afectado denunció haber sido objeto de presiones políticas. Reveló ante la sala que «el abogado del PP» le habría ofrecido colaborar a cambio de beneficios penitenciarios, bajo la condición de «mentir y engañar a todos los españoles», algo a lo que asegura haberse negado.
«Aldama ha elegido el camino fácil. Está viviendo a costa de todos nosotros metiéndonos en la cárcel con mentiras», afirmó el exasesor.
García concluyó su intervención asegurando que lo ha perdido «todo» —familia, amigos y futuro profesional— pero reiteró su inocencia: «No he recibido ninguna dádiva; no he recibido dinero». Asimismo, insistió en que el único con sociedades en el extranjero y capacidad financiera real en esta trama es Víctor de Aldama.















