Marruecos denegó el aterrizaje del avión ambulancia, obligando a una escala de emergencia en las islas. Una avería eléctrica en el soporte vital de un enfermo obligó a realizar un trasbordo en pista a una segunda aeronave llegada desde el norte de Europa.
LAS PALMAS DE GRAN CANARIA (EFE) – Los dos pacientes evacuados del crucero neerlandés MV Hondius con síntomas de hantavirus han partido finalmente esta madrugada desde el Aeropuerto de Gran Canaria rumbo a los Países Bajos. Su salida pone fin a una odisea logística que mantuvo al aparato bloqueado en la pista canaria durante horas debido a una combinación de vetos internacionales y fallos técnicos.
Un desvío forzado por Marruecos
El plan original de evacuación desde Praia (Cabo Verde) preveía que el avión medicalizado repostara en Marrakech antes de seguir hacia Ámsterdam. Sin embargo, en la tarde del miércoles, las autoridades de Marruecos denegaron el permiso de aterrizaje en su territorio, lo que obligó a desviar el vuelo de emergencia hacia el archipiélago canario.
Una vez en Gran Canaria, la situación se complicó aún más cuando la tripulación detectó una avería eléctrica en el sistema de soporte vital de uno de los pacientes.
Trasbordo bajo estrictas medidas de seguridad
La operación se rigió por un protocolo de aislamiento absoluto:
- Aislamiento en pista: La Delegación del Gobierno prohibió que cualquier persona subiera o bajara de la aeronave durante su estancia.
- Rechazo a la «burbuja» local: Aunque el Gobierno de Canarias ofreció crear una burbuja sanitaria de aislamiento, el Ministerio de Sanidad estatal descartó la opción, optando por esperar a un segundo avión enviado desde el norte de Europa para completar el traslado.
- El destino del primer avión: Tras el trasbordo de los pacientes, la aeronave original despegó vacía hacia Valencia para repostar y dirigirse finalmente a Róterdam.
Alerta en Tenerife ante la llegada del crucero
Mientras los pacientes críticos ya vuelan hacia Europa, el crucero MV Hondius continúa su travesía hacia las islas con 144 personas a bordo tras habérsele prohibido atracar en Cabo Verde. Se espera su llegada al puerto de Granadilla de Abona (Tenerife) el domingo 10 de mayo al mediodía.
Ante esta situación, la asociación de guardias civiles JUCIL ha alzado la voz para exigir protocolos de seguridad claros. Denuncian que, a diferencia de la Policía Nacional, sus agentes destinados al operativo del domingo no han recibido instrucciones ni equipos de protección (mascarillas FFP3, guantes de nitrilo y protección ocular) para enfrentarse a este escenario de riesgo biológico. «Es inadmisible que no se haya protocolizado cómo actuar», han señalado en un comunicado oficial.















