El jefe de Procesos Selectivos de la Policía Nacional declara este jueves en la Audiencia Nacional. La Fiscalía sospecha que el ingreso de Sergio Ríos en el cuerpo fue una recompensa de la cúpula de Interior, sumada a los pagos con fondos reservados.
MADRID (EFE) – El juicio por la operación Kitchen encara este jueves su decimoséptima jornada con el foco puesto en la presunta red de recompensas que recibió Sergio Ríos, quien fuera chófer del extesorero del PP, Luis Bárcenas, a cambio de actuar como confidente para la cúpula del Ministerio del Interior durante el Gobierno de Mariano Rajoy.
Un examen de ingreso bajo sospecha
Uno de los testimonios más esperados del día es el del comisario principal Jesús María M.Z., quien ocupaba la jefatura de Procesos Selectivos de la Policía Nacional en la fecha en que Ríos aprobó la oposición para ingresar en el cuerpo.
La tesis de la acusación sostiene que su plaza de policía no fue fruto únicamente del mérito, sino uno de los pagos en especie por sus servicios de espionaje. Estos servicios consistían en sustraer documentos y dispositivos electrónicos a la familia Bárcenas que pudieran ser comprometedores para altos cargos del Partido Popular. Cabe recordar que Ríos, actualmente suspendido de empleo y sueldo, también percibía una remuneración mensual procedente de los fondos reservados.
Registros y vida en prisión
La jornada, que ha sido reestructurada por el tribunal para agilizar las comparecencias, también incluye los testimonios de:
- Agentes de la Policía Nacional: Efectivos que participaron en el registro del domicilio de Sergio Ríos (apodado en la trama como ‘El Cocinero’), donde se buscaban pruebas de la documentación sustraída al extesorero.
- Funcionario de prisiones: Un trabajador de la cárcel de Soto del Real que coincidió con Luis Bárcenas durante su estancia en el centro penitenciario, citado para aportar detalles sobre el entorno del extesorero en aquella época.
Contexto de la trama
La operación Kitchen se define como una presunta trama parapolicial orquestada desde el Ministerio del Interior, bajo el mandato del exministro Jorge Fernández Díaz. El objetivo central era arrebatar a Bárcenas información sensible antes de que esta llegara a manos de la justicia, utilizando para ello recursos públicos y agentes de inteligencia.
Se espera que la sesión de hoy sea extensa, tras la decisión del tribunal de concentrar los testigos previstos para ayer miércoles con los citados originalmente para este jueves, buscando recuperar el ritmo tras una jornada previa inusualmente corta.














