La secretaria general de Podemos desembarca en el ecuador de la carrera electoral hacia el 17-M con una agenda propia, evidenciando la distancia con la dirección de IU y Sumar.
JAÉN / SEVILLA – La campaña para las elecciones andaluzas del próximo 17 de mayo entra en su fase decisiva con un movimiento esperado pero cargado de simbolismo político. La líder de Podemos, Ione Belarra, ha iniciado este jueves su participación en la campaña electoral, aunque lo ha hecho marcando distancias con la estructura central de la coalición Por Andalucía.
A pesar de que las fuerzas de izquierda concurren juntas en estos comicios bajo la candidatura encabezada por Antonio Maíllo (IU), la agenda de Belarra ha evitado el esperado acto conjunto con el aspirante a la Junta. Mientras la secretaria general de los morados se desplazaba a Jaén para respaldar a su candidata y participar en una concentración por la educación infantil, Maíllo centraba su actividad en una manifestación en Sevilla.
Una unidad «anecdótica»
La ausencia de una imagen de unidad entre los líderes estatales de Podemos y el candidato de la coalición ha sido el foco de atención de la jornada. Al ser preguntado por esta falta de coincidencia, Antonio Maíllo ha restado importancia al asunto, calificándolo de «anecdótico».
«La gran noticia es que todos estamos batallando por lo mismo», declaró el candidato de Por Andalucía, subrayando que lo relevante es la movilización del voto progresista frente al avance de las encuestas que sitúan a Juan Manuel Moreno (PP) cerca de la mayoría absoluta.
Estrategias diferenciadas
El «desembarco» de Belarra en Andalucía busca reactivar al electorado más fiel de Podemos, especialmente en provincias como Jaén, donde el partido ostenta el liderazgo de la lista. Sin embargo, la falta de actos compartidos con figuras de IU o ministros de Sumar pone de relieve las tensiones latentes que acompañaron la formación de la coalición.
Por su parte, Irene Montero también ha confirmado que se sumará a la campaña en los próximos días, aunque de momento se mantiene la incógnita de si llegará a compartir escenario con Maíllo o si seguirá la estela de Belarra con una agenda paralela.
El contexto: Un 17-M decisivo
La izquierda andaluza se juega en estos diez días de campaña la capacidad de frenar un nuevo gobierno del Partido Popular. Con un PSOE que las encuestas sitúan en mínimos históricos y un Vox al alza, la cohesión de Por Andalucía se presenta como la única baza para disputar la hegemonía en el bloque progresista, a pesar de que la «foto de familia» de sus líderes nacionales siga resistiéndose.















