El operativo sanitario desplegado en Tenerife por el brote de hantavirus en el crucero MV Hondius entra este lunes 11 de mayo en su fase final, con los últimos vuelos de repatriación previstos para pasajeros que permanecían a bordo del buque. La embarcación, de bandera neerlandesa, quedó en el centro de una alerta internacional después de detectarse varios casos vinculados al virus durante su travesía.
Según el último balance comunicado por las autoridades, 94 pasajeros de 19 nacionalidades desembarcaron este domingo en el puerto de Granadilla de Abona para ser trasladados a sus países de origen en vuelos especiales. Para este lunes están previstos los dos últimos traslados: uno con destino Australia, con seis pasajeros, y otro organizado por Países Bajos, con 18 personas.
Una vez completadas las repatriaciones, el buque podrá abandonar Tenerife rumbo a Róterdam, donde se someterá a tareas de limpieza y desinfección. A bordo permanecerá únicamente parte de la tripulación necesaria para la operativa del barco, mientras las personas evacuadas deberán seguir los protocolos sanitarios establecidos por sus respectivos países.
El brote ha dejado hasta ahora tres fallecidos y varios casos confirmados o sospechosos, de acuerdo con la información difundida por la Organización Mundial de la Salud y las autoridades sanitarias internacionales. Reuters informó de que ocho personas vinculadas al MV Hondius han enfermado y seis de ellas han sido confirmadas con hantavirus, mientras continúan las investigaciones epidemiológicas.
Estados Unidos confirmó que uno de sus 17 ciudadanos repatriados ha dado un “positivo leve” en la cepa Andes del hantavirus, mientras otro presenta síntomas leves. Ambos viajaban en unidades de biocontención y serán evaluados en centros especializados a su llegada al país.
Francia, por su parte, informó de que uno de sus nacionales evacuados comenzó a presentar síntomas durante el vuelo de repatriación desde Tenerife a París. Los cinco ciudadanos franceses procedentes del crucero fueron puestos en aislamiento estricto mientras se completan las pruebas y el seguimiento sanitario.
En España, las dos mujeres ingresadas en Alicante y Barcelona por haber sido contactos de una persona afectada dieron negativo en las primeras PCR, aunque deberán continuar en cuarentena y someterse a nuevas pruebas según el protocolo. Los ciudadanos españoles evacuados fueron trasladados al Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla, en Madrid, para permanecer bajo supervisión sanitaria.
La Organización Mundial de la Salud ha agradecido al Gobierno español la gestión del operativo, que ha contado con coordinación internacional, participación de equipos sanitarios y medidas de protección durante el desembarco. El Ministerio de Sanidad sostiene que la operación se ha desarrollado con normalidad y seguridad, sin contacto de los pasajeros con la población general durante los traslados.
El hantavirus implicado en este brote corresponde a la cepa Andes, una variante asociada principalmente a Sudamérica. El Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades explica que, aunque esta cepa puede transmitirse entre personas, esa transmisión es rara y suele requerir contacto estrecho o prolongado con una persona infectada. Por ello, las autoridades sanitarias consideran muy bajo el riesgo para la población general en Europa.
Pese a ese mensaje de calma, los organismos sanitarios mantienen la vigilancia sobre los pasajeros y contactos. El ECDC recuerda que las personas sin síntomas pueden ser consideradas contactos de alto riesgo de forma preventiva y que deberán seguir las medidas de cuarentena o monitorización que decida cada país.
Con los últimos vuelos previstos para este lunes, la crisis del MV Hondius queda pendiente ahora de la evolución de los casos confirmados, de las pruebas a los contactos y de la investigación sobre el origen exacto del brote.















