El exjefe de gabinete de Pedro Sánchez ajusta cuentas con su pasado en Moncloa, niega haber ambicionado un ministerio y lanza duras acusaciones contra la etapa de Mariano Rajoy.
MADRID – Iván Redondo, el que fuera el estratega en la sombra y arquitecto de los primeros años de gobierno de Pedro Sánchez, ha regresado al foco mediático con una entrevista que está levantando ampollas en las filas socialistas. Con la frialdad analítica que le caracteriza, Redondo repasa su salida del Ejecutivo y lanza un mensaje directo a sus antiguos detractores: aquellos que cuestionaron su lealtad por no tener carné del partido ya han sido desplazados del poder.
El ajuste de cuentas con el «viejo» PSOE
Durante su etapa en el Palacio de la Moncloa, Redondo fue visto por sectores del socialismo tradicional como un cuerpo extraño, un «mercenario» de la comunicación política que priorizaba el pragmatismo sobre la ideología. En la entrevista, el consultor se muestra tajante: «Los que me llamaron mercenario y traidor ya no están en el PSOE», afirma, sugiriendo que el tiempo le ha dado la razón y que los perfiles que más le atacaron han acabado fuera de la toma de decisiones.
Redondo defiende su gestión y su lealtad absoluta a la figura del presidente, subrayando que su labor siempre fue técnica y estratégica, orientada a la supervivencia y éxito del proyecto de Sánchez en momentos de extrema debilidad parlamentaria.
Las revelaciones sobre Rajoy y la «operación Monago»
Más allá de las cuitas internas del PSOE, Redondo arroja luz sobre episodios oscuros de la política nacional. Acusa directamente al expresidente Mariano Rajoy de haber diseñado una operación política para desestabilizar al entonces presidente de Extremadura, José Antonio Monago (a quien Redondo asesoraba antes de dar el salto a Moncloa). Según su relato, se utilizaron estructuras del Estado para dañar reputaciones, en una línea de actuación que vincula con el modus operandi que se investiga en casos como la ‘Operación Kitchen’.
Desmintiendo ambiciones ministeriales
Uno de los grandes mitos sobre su salida de Moncloa fue su supuesta exigencia de ser nombrado ministro de la Presidencia, cargo que finalmente ocupó Félix Bolaños. Redondo niega esta versión de forma categórica:
- Sin ambición de cartera: Asegura que nunca pidió un ministerio y que su salida fue un proceso natural tras haber cumplido un ciclo.
- Relación con Sánchez: Define su vínculo con el presidente como una etapa de éxito compartido, aunque evita profundizar en el estado actual de su relación personal.
¿Un posible regreso?
Aunque actualmente se encuentra centrado en su actividad privada y su labor como analista, Redondo no cierra las puertas a nada, pero matiza que su etapa en la primera línea de la política institucional española es cosa del pasado. No obstante, su análisis sobre la situación actual del Gobierno y la debilidad de la oposición demuestra que sigue muy atento a los movimientos del tablero político.
La entrevista llega en un momento delicado para el PSOE, con las encuestas en Andalucía mostrando un retroceso significativo y un debate interno sobre la capacidad de resistencia del «sanchismo» sin los estrategas que lo llevaron a la victoria en 2018.















