Juanma Moreno consolidaría su hegemonía en la Junta con una victoria contundente que dejaría a los socialistas en mínimos históricos y a Vox sin capacidad de influencia.
SEVILLA – El panorama político en Andalucía se encamina hacia una nueva etapa de dominio indiscutible del Partido Popular. Según los datos publicados este 11 de mayo por El País, de celebrarse hoy elecciones autonómicas, el PP de Juanma Moreno no solo ganaría con holgura, sino que se quedaría a las puertas de la mayoría absoluta, logrando obtener el doble de representación parlamentaria que el PSOE.
Un vuelco histórico consolidado
La encuesta refleja un hundimiento del socialismo andaluz, que tradicionalmente fue el motor del partido a nivel nacional. El PSOE, liderado actualmente en la región por Juan Espadas, no logra frenar el trasvase de votos hacia el centro y se sitúa en una horquilla de escaños que representa apenas la mitad de la fuerza que ostentaría el PP.
Este resultado confirmaría que el «efecto Moreno» sigue vigente, basándose en un perfil de gestión moderada que ha logrado atraer a antiguos votantes socialistas y absorber prácticamente la totalidad de lo que fue Ciudadanos.
Claves del sondeo:
- Hegemonía del PP: Juanma Moreno se movería en una cifra cercana a los 55 escaños (la mayoría absoluta está en 55), lo que le permitiría gobernar en solitario sin depender de coaliciones incómodas.
- Crisis en el PSOE: Los socialistas se quedan estancados, incapaces de movilizar a su base frente a la gestión de la Junta, lo que abre interrogantes sobre el liderazgo de Espadas y la estrategia de Ferraz en el sur.
- Estancamiento de Vox: La formación de Santiago Abascal perdería relevancia política al no ser necesaria para la formación de gobierno, viendo cómo su discurso queda eclipsado por la mayoría social que aglutina el PP.
- Fragmentación a la izquierda: El espacio a la izquierda del PSOE, dividido entre diversas marcas, apenas lograría una representación testimonial que no alteraría el bloque de poder.
El impacto nacional
Estos datos no solo tienen lectura regional. Una Andalucía teñida de azul con esta contundencia supone un espaldarazo a la estrategia nacional de Alberto Núñez Feijóo y una señal de alarma para el Palacio de la Moncloa. El control del PP sobre la comunidad más poblada de España —y con más escaños en el Congreso— debilita los cimientos territoriales de Pedro Sánchez de cara a futuras citas electorales.
A falta de que se convoquen oficialmente los comicios, la maquinaria del PP andaluz funciona a pleno rendimiento, apelando al «voto útil» para alcanzar esa mayoría absoluta que les otorgue manos libres para completar su programa legislativo sin interferencias de la derecha más radical ni de la oposición de izquierdas.















