“MasterChef 14” vivió una de sus noches más comentadas de la temporada con una entrega marcada por la repesca, la tensión en exteriores y una expulsión que no convenció a buena parte de la audiencia. El talent culinario de La 1 despidió a Inma, una de las aspirantes más queridas, después de que Paloma lograra regresar a las cocinas como repescada.
La gala arrancó con una de las pruebas clásicas del formato: las carreras. En esta ocasión, el reto estuvo dedicado a las empanadillas y dejó como ganadores a Camilla, Germán y Gema, que se enfrentaron después por el brazalete dorado. La italiana Camilla terminó imponiéndose y consiguió una ventaja importante: poder contar con la ayuda de un compañero durante 25 minutos en una futura prueba de eliminación.
La prueba de exteriores se celebró en el Complejo de la Guardia Civil de Valdemoro, en Madrid, donde los aspirantes cocinaron un menú diseñado por Mario Sandoval. Allí también se produjo la esperada repesca, con varios exconcursantes luchando por volver al programa. Finalmente, Paloma fue elegida como la mejor entre los expulsados y recuperó su delantal, imponiéndose a otros candidatos como Vicente y Maggie.
La otra cara de la noche llegó en la prueba de eliminación. Los delantales negros tuvieron que enfrentarse a platos tradicionales después de una cata a ciegas en la que debían identificar recetas caseras. Inma partía con ventaja tras acertar más platos que sus compañeros, mientras que Germán quedó penalizado al no reconocer ninguno. Sin embargo, Germán decidió utilizar el pin de la inmunidad para salvarse y evitar el riesgo de caer eliminado.
El reto final terminó siendo decisivo para Inma. La aspirante debía reproducir una escudella, pero los jueces consideraron que había presentado otro plato distinto al solicitado. Aunque ella defendió que el resultado estaba rico y se marchó satisfecha por haberlo dado todo, la decisión fue clara: Inma se convirtió en la nueva expulsada de “MasterChef 14”.
La expulsión provocó numerosas críticas entre los seguidores del programa, que cuestionaron que se castigara a Inma por no ceñirse exactamente al plato cuando, según muchos espectadores, su elaboración parecía tener mejor resultado que la de otros compañeros. En redes sociales también se repitió una queja habitual: la sensación de que el concurso termina despidiendo a perfiles que generan buen ambiente mientras mantiene a aspirantes más polémicos.
Con la salida de Inma y el regreso de Paloma, “MasterChef 14” entra en una nueva fase de la competición. La repesca reordena las dinámicas dentro del grupo y la última expulsión deja claro que, en esta etapa del programa, no basta con cocinar bien: también hay que interpretar con precisión lo que pide cada reto.















