MANCHESTER – En la antesala de un duelo vital por el título, Pep Guardiola no se ha mordido la lengua. El técnico del Manchester City cargó duramente contra el videoarbitraje tras la polémica victoria del Arsenal frente al West Ham, un resultado que condiciona directamente las aspiraciones de los citizens para asaltar el liderato de la Premier League.
«Nunca he confiado en el VAR»
El foco de la ira del técnico catalán reside en el gol anulado al West Ham en el tiempo de descuento, que habría supuesto el empate para los hammers y un tropiezo crítico para el Arsenal de Mikel Arteta. Tras varios minutos de revisión, el VAR decidió invalidar el tanto por una presunta falta sobre el guardameta David Raya, una decisión que Guardiola cuestiona abiertamente.
«Nunca he confiado en el VAR desde que llegué hace mucho tiempo. Tienen que hacerlo mejor. Si quieren estar en esa posición, háganlo mejor porque tendrán que culparse a sí mismos», sentenció Pep con dureza.
El entrenador del City no se quedó ahí y recordó viejas heridas, vinculando errores arbitrales pasados con la pérdida de títulos: «Perdimos las dos finales de la FA Cup porque los árbitros no hicieron el trabajo que debían. Incluso el VAR».
La Premier en un puño
La importancia del gol anulado es matemática. De haber empatado el Arsenal, una victoria del City este miércoles frente al Crystal Palace les habría devuelto el liderato. Ahora, el escenario es distinto:
- Si el City gana hoy, se colocará a dos puntos del Arsenal.
- Restarán solo dos jornadas para el final del campeonato.
- Cualquier error de los gunners daría el título a Manchester, siempre que los de Guardiola no fallen.
Foco en el Crystal Palace
Pese al evidente malestar por las decisiones externas, Guardiola quiso enviar un mensaje de calma y concentración a su plantilla para el partido de esta noche en el Etihad.
«Eso es lo importante (el Crystal Palace), luego veremos qué pasa cuando lleguemos al siguiente. Siempre he aprendido que cuando pierdes la concentración te encuentras en una situación peligrosa», concluyó, subrayando que el margen de error para su equipo ha desaparecido por completo.















