El magistrado Manuel Marchena pide al Parlamento Europeo retirar la inmunidad del líder de «Se Acabó la Fiesta» por animar a sus seguidores a perseguir a dos eurodiputados de su propia formación.
MADRID – La presión judicial sobre Luis Pérez, conocido como Alvise, continúa intensificándose. El Tribunal Supremo ha acordado este miércoles solicitar formalmente al Parlamento Europeo el levantamiento de su inmunidad parlamentaria por tercera vez. En esta ocasión, la medida responde a una investigación por presuntos delitos de acoso y revelación de secretos contra dos antiguos miembros de su agrupación, «Se Acabó la Fiesta» (SALF).
Los hechos: Un podcast bajo sospecha
La causa, instruida por el magistrado Manuel Marchena, se centra en unas declaraciones realizadas por Alvise en un podcast. Según los indicios, el eurodiputado habría instado a sus seguidores a perseguir y acosar a dos de sus compañeros de escaño en Bruselas, acusándolos de haber aceptado sobornos en una votación relativa al rearme europeo.
El Supremo considera indispensable que la Eurocámara autorice la suspensión de su inmunidad para poder proceder penalmente contra él por estas coacciones y por la difusión de datos privados.
Un frente judicial con cinco causas abiertas
Con esta nueva petición, Alvise acumula ya un complejo historial en el alto tribunal:
- Cinco causas abiertas: El europarlamentario se enfrenta a cinco procedimientos distintos en el Supremo.
- Tres suplicatorios cursados: De las cinco causas, los instructores ya han solicitado formalmente el levantamiento de la inmunidad en tres de ellas.
- Precedente reciente: Hace apenas unas semanas, el Parlamento Europeo ya accedió a retirarle la protección parlamentaria en relación con otro caso de acoso, el referido a la fiscal de delitos de odio de Valencia, Susana Gisbert.
El proceso en Bruselas
Tras la recepción de esta tercera solicitud, la Comisión de Asuntos Jurídicos (JURI) del Parlamento Europeo deberá estudiar el caso antes de elevarlo al pleno para su votación definitiva.
Este nuevo revés judicial llega en un momento de máxima tensión para el líder de SALF, cuya actividad en redes sociales y sus declaraciones públicas están siendo escrutadas minuciosamente por la justicia española ante las constantes denuncias por acoso y vulneración de la intimidad.















