El procesado, que ya cumple 24 años de cárcel por matar a su exnovia en 2023, admite por primera vez haber asesinado y emparedado a la joven italoalbanesa en 2014.
MÁLAGA – Giro decisivo en uno de los casos de violencia machista más impactantes de la última década en la Costa del Sol. Marco R., de 48 años, ha reconocido finalmente ser el autor del asesinato de Sibora Gagani, la joven de 22 años desaparecida en 2014 cuyo cuerpo fue hallado años después oculto tras un doble tabique.
Hasta ahora, el procesado —ya condenado por asesinar a otra expareja, Paula, en 2023— solo había admitido haber ocultado el cadáver de Sibora, pero negaba haberle quitado la vida alegando que era un «asunto complejo». Sin embargo, en su escrito de defensa, admite ahora que la mató en la vivienda que compartían y que posteriormente emparedó sus restos.
El hallazgo en el doble tabique
La resolución de la desaparición de Sibora se produjo gracias a una carambola de la investigación tras el arresto de Marco R. por el crimen de Paula en mayo de 2023. En aquel momento, los agentes de la Policía Nacional:
- Registro exhaustivo: Utilizaron cámaras térmicas y detectores de densidad en el antiguo piso del acusado.
- El escondite: Localizaron una caja de madera dentro de una pared falsa levantada por el propio Marco R.
- Contenido: El cuerpo de Sibora estaba cubierto de cal, junto a un cuchillo ensangrentado y, en un macabro detalle, un ramo de flores.
La estrategia de la defensa: Homicidio vs. Asesinato
A pesar de la confesión de los hechos, la defensa de Marco R. intenta evitar la pena máxima de 22 años de cárcel que solicita la Fiscalía por asesinato con alevosía.
| Postura de la Fiscalía | Postura de la Defensa |
| Asesinato con alevosía: Sostiene que hubo una planificación y un ataque sorpresivo por la espalda (tres de las cuatro puñaladas). | Homicidio tras discusión: Niega que la ejecución fuera planificada o «fría», intentando reducir la gravedad del delito. |
| Agravantes: Reclama agravantes de parentesco y un delito contra la integridad moral por la ocultación del cuerpo durante nueve años. | Disconformidad: Muestra su desacuerdo con que los hechos se consideren un asesinato premeditado. |
Un historial de violencia
Marco R. y Sibora se conocieron en Italia en 2009 y se mudaron a Torremolinos en 2010. La joven vivía bajo una identidad falsa debido a su situación administrativa, lo que dificultó su localización durante los años que constó como desaparecida.
Tras esta confesión, el acusado será juzgado próximamente por un jurado popular. Los investigadores mantienen que el modus operandi en ambos crímenes —el de Sibora en 2014 y el de Paula en 2023— refleja un patrón de conducta violento y recurrente bajo la excusa de «discusiones fortuitas».















