El líder del PP ofrece una moción instrumental a PNV y Junts sin la presencia de Vox para «limpiar las instituciones» y convocar las urnas de inmediato.
MADRID. El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha lanzado este lunes una ofensiva política dirigida directamente a los socios de investidura de Pedro Sánchez. Durante una entrevista en Telecinco, Feijóo ha asegurado percibir «algún movimiento» en los bloques que sustentan al Ejecutivo central más propensos a dejar caer al presidente del Gobierno, y ha cifrado en 184 los diputados que actualmente verían con buenos ojos la convocatoria de elecciones generales, una cifra que supera en ocho escaños la mayoría absoluta del Congreso.
Para materializar este escenario, el líder de la oposición ha puesto sobre la mesa una propuesta clara a formaciones como el PNV y Junts: una moción de censura instrumental cuyo único objetivo sea desalojar a Sánchez para convocar a las urnas de forma inmediata. “¿Yo qué ofrezco? Decencia y elecciones”, ha precisado el dirigente gallego, insistiendo en que su meta es «limpiar las instituciones».
Un gobierno provisional sin Vox
Con el objetivo de desactivar las reticencias de los partidos nacionalistas e independentistas, Feijóo ha querido despejar las dudas sobre la configuración de ese hipotético Gobierno de transición. Según ha planteado, Vox no formaría parte de dicho Ejecutivo.
La hoja de ruta del PP pasa por que «decidan los españoles» en las urnas qué modelo de país quieren y si respaldan un Ejecutivo de coalición con la formación de Santiago Abascal, aunque Feijóo ha reiterado que su planteamiento prioritario sigue siendo gobernar en solitario.
Interpelación directa al PNV
La presión se ha focalizado con especial intensidad en el Partido Nacionalista Vasco (PNV), al que el líder popular ha enviado un mensaje directo y contundente: “El PNV tiene que tomar una decisión: ¿va a vivir de rodillas?”.
Pese a este llamamiento, Feijóo ha descartado por el momento registrar una moción de censura si no cuenta de antemano con los apoyos amarrados y garantizados. A su juicio, presentar una iniciativa abocada al fracaso sería contraproducente, ya que «desviaría el foco» de la actualidad que rodea los presuntos casos de corrupción que afectan al PSOE.















