MADRID – España se prepara para activar uno de los mayores despliegues de seguridad de su historia reciente. Bajo el nombre en clave de «Operación Gracia», el Ministerio del Interior y las delegaciones del Gobierno han diseñado un plan sin precedentes para proteger al papa León XIV durante su inminente viaje apostólico, que arrancará este sábado y se extenderá por Madrid, Cataluña y Canarias.
El desafío es mayúsculo: coordinar la seguridad de cerca de 40 actos oficiales a lo largo de seis días, muchos de ellos multitudinarios y al aire libre, en un contexto en el que España mantiene activo el nivel 4 reforzado de alerta antiterrorista.
Las cifras de un despliegue masivo
Para garantizar el éxito de la operación, plasmada en la instrucción 2/2026 de la Secretaría de Estado de Seguridad, se movilizará a un ejército de más de 23.000 efectivos de distintos cuerpos policiales:
- Policía Nacional: 11.000 agentes (liderarán el despliegue).
- Mossos d’Esquadra: 5.600 agentes.
- Guardia Civil: 2.200 agentes.
- Policía Municipal de Madrid: 4.000 agentes.
- Guardia Urbana de Barcelona: 500 agentes.
- Policía Canaria: 200 agentes.
A este contingente se sumarán 2.550 alumnos de la academia de Policía de Ávila, quienes apoyarán en los cordones de seguridad y en los controles de acceso.
De la «cápsula» del Pontífice a los ciberpatrullajes
El núcleo de la protección del papa estará a cargo de una «cápsula» de seguridad hipervigilante. En ella se integrarán miembros de la Guardia Suiza Pontificia junto a policías de paisano de la Unidad Central de Protección española, quienes custodiarán a León XIV a pie y en vehículo en todo momento.
El operativo de la Policía Nacional abarcará todas las especialidades imaginables:
- Élite y choque: Intervención del Grupo Especial de Operaciones (GEO), las UIP y las UPR.
- Especialistas: Unidades de subsuelo, caballería, guías caninos y medios aéreos.
- En la sombra: Agentes de la Comisaría General de Información y unidades de ciberpatrullaje que monitorizan las redes constantemente en busca de amenazas potenciales.
Blindaje residencial: Se establecerán perímetros de seguridad de máxima robustez en torno a los lugares de pernocta del pontífice: la Nunciatura Apostólica en Madrid y los palacios episcopales de Barcelona y Las Palmas de Gran Canaria.
Controles antiterroristas ante eventos de masas
Se espera que las movilizaciones de fieles sean masivas. El momento cumbre se vivirá este domingo en la plaza de Cibeles de Madrid, donde se estima la asistencia de un millón de personas a la misa papal. También se prevén aglomeraciones masivas el miércoles 10 en la Sagrada Familia de Barcelona, y los días 11 y 12 en las eucaristías de Las Palmas y Santa Cruz de Tenerife.
Para acceder a estos eventos, los asistentes deberán cruzar arcos detectores de metales y de sustancias explosivas instalados por el servicio de armamento de la Policía. Además, ya se han empezado a señalizar severas restricciones de movilidad y aparcamiento en las ciudades afectadas.
Las cuatro fases del plan: Cuenta atrás para la fase «crítica»
La «Operación Gracia» se ha diseñado en cuatro etapas cronológicas. Tras superar las fases «previa» y «preventiva», el plan se encuentra actualmente en fase de «alerta», lo que ya se traduce en una mayor presencia policial en las calles.
La fase más delicada, denominada fase «crítica», se activará horas antes del aterrizaje del papa este sábado a las 10:30 horas en Madrid, y se moverá geográficamente con el pontífice:
[Madrid] Desde la medianoche del 6 de junio hasta las 13:30 del 9 de junio.
│
[Barcelona] Desde las 07:00 del 9 de junio hasta las 08:00 del 11 de junio.
│
[Canarias] Desde la medianoche del 11 de junio hasta las 15:00 del 12 de junio.
Esta fase crítica concluirá una vez que el avión papal abandone definitivamente el espacio aéreo español desde Tenerife el próximo viernes 12 de junio, cerrando un viaje histórico de 6 días, 4 horas y 30 minutos de máxima tensión de seguridad.















