Sanidad advierte de que el verano meteorológico se ha alargado seis semanas desde los años 80. El impacto letal se concentra en el norte de España y activa la actualización urgente de los umbrales de riesgo por provincias.
MADRID. – El mes de mayo ha cerrado con un balance de 101 fallecimientos atribuibles al exceso de calor en España, convirtiéndose en el mes de mayo más letal desde el año 2015. Esta cifra multiplica por 3,6 la media de defunciones registradas en este mismo mes durante la última década, según los datos del Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo) desgranados este miércoles por la ministra de Sanidad, Mónica García, y el responsable de Salud y Cambio Climático, Héctor Tejero.
Las autoridades sanitarias han alertado de que el perfil de las víctimas se concentra principalmente en mujeres de avanzada edad residentes en comunidades del norte del país —como el País Vasco, Asturias y Galicia—, cuyas poblaciones e infraestructuras están históricamente menos adaptadas a las altas temperaturas. Durante este mes, la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) constató un episodio de calor persistente con termómetros que se situaron entre 10 y 15 grados por encima de los valores habituales.
El calor llega antes: un clima que enferma y mata
La ministra de Sanidad ha hecho hincapié en que el peligro ya no radica únicamente en la intensidad de las temperaturas, sino en su temprana aparición, lo que impide que el organismo se aclimate de forma progresiva.
«El verano meteorológico es hoy casi seis semanas más largo que en los años 80. Una generación entera de españoles está viviendo un clima sustancialmente distinto al que conoció durante su infancia», ha señalado García.
El impacto del calor extremo no solo se traduce en fallecimientos directos, sino que ejerce una enorme presión sobre el sistema asistencial y laboral:
- +10% en los ingresos hospitalarios cuando suben los termómetros.
- +17% en los accidentes laborales debido al estrés térmico.
- De 9,1% a 10,7% aumenta el riesgo de mortalidad por cada grado que se supera el umbral de seguridad (equivalente a una media de 3 defunciones diarias adicionales por cada jornada de calor extremo).
El calor como factor de desigualdad social
Desde el Ministerio se ha incidido en que el impacto del cambio climático está estrechamente ligado a la «justicia social». Sanidad advierte de que las consecuencias varían drásticamente dependiendo de la calidad del aislamiento de la vivienda, la capacidad económica para climatizar el hogar o el tipo de profesión, afectando con mayor severidad a quienes trabajan al aire libre. Asimismo, la ministra ha urgido a abrir el debate sobre la adaptación de las escuelas, cuyos edificios «están diseñados para un clima del siglo XX», protegiendo así a la infancia junto a otros colectivos vulnerables como embarazadas y enfermos crónicos.
Sanidad actualiza los límites de «Meteosalud»
Coincidiendo con la presentación del Plan Nacional de actuaciones preventivas, el Ministerio ha actualizado los umbrales máximos de temperatura a partir de los cuales el calor dispara el riesgo biológico. El mapa nacional queda dividido en 182 áreas térmicas con límites muy dispares debido a la climatología local:
| Región / Área | Umbral de riesgo para la salud |
| Litoral asturiano y guipuzcoano | 25,7 °C |
| Campiña sevillana | 41,5 °C |
Para afinar estos techos epidemiológicos, Sanidad ha realizado un análisis estadístico cruzando las series temporales de mortalidad por causas naturales con las temperaturas máximas diarias entre 2012 y 2023, excluyendo los años 2020 y 2021 debido a las anomalías estadísticas provocadas por la pandemia de la covid-19.















