El clima extremo pone en riesgo el evento en la Casa Blanca. Hay un 60% de probabilidad de lluvia y un estricto protocolo de seguridad por rayos que podría pausar las peleas.
WASHINGTON — Dana White siempre ha sido reacio a los eventos al aire libre por una sencilla razón: la naturaleza no se puede controlar. Esa pesadilla se está materializando a pocas horas del histórico UFC 250 Freedom, que se celebrará la madrugada del domingo al lunes (02:00 hora peninsular española, a través de MAX) en un escenario inédito: los jardines de la Casa Blanca.
La previsión meteorológica para este domingo 14 de junio —coincidiendo con el 80º cumpleaños de Donald Trump— es alarmante. El Servicio Meteorológico de los Estados Unidos prevé un 60% de probabilidades de chubascos y tormentas eléctricas en la capital estadounidense, lo que ha encendido todas las alarmas en el entorno del campeón Ilia Topuria y el resto de la cartelera.
Dana White se planta: «El show seguirá adelante»
A pesar de los presagios de diluvio, el presidente de la UFC se mostró tajante y visiblemente molesto durante la rueda de prensa oficial en el Lincoln Memorial, un acto que ya tuvo que retrasarse dos horas debido a las precipitaciones.
“El show seguirá adelante pase lo que pase. Estoy cansado de escuchar sobre el tiempo y esas mierdas. Vamos a pelear el domingo en la Casa Blanca”, sentenció White con su contundencia habitual.
La organización baraja la opción de jugar con el horario de inicio, con un margen de maniobra de dos horas (hacia adelante o hacia atrás) para esquivar los peores núcleos de la tormenta. Sin embargo, el clima en Washington está siendo una auténtica montaña rusa estos días: mañanas sofocantes de hasta 40 grados que dan paso a noches de tormentas eléctricas salvajes.
El peligro real: el protocolo de rayos de EE. UU.
Aunque la UFC decida tirar hacia adelante, la última palabra no la tendrá Dana White ni las autoridades políticas, sino la estricta normativa de seguridad estadounidense ante fenómenos eléctricos:
- Regla de los 13 kilómetros: El protocolo dicta que si cae un rayo o suena un trueno en un radio de 13 kilómetros a la redonda, el evento debe detenerse de inmediato y desalojar al público.
- El contador de los 30 minutos: Una vez detenido, se debe esperar un mínimo de 30 minutos sin actividad eléctrica en el radar para poder reanudar las actividades.
Este escenario de constantes interrupciones supondría una catástrofe organizativa y televisiva para un evento de esta magnitud.
La estructura no es suficiente ante la «lluvia de lado»
La organización ha montado una imponente infraestructura metálica, conocida como «la garra», de unos 30 metros de altura para cubrir el octágono y gran parte de las gradas VIP. Sin embargo, los antecedentes de la semana no invitan al optimismo: los fuertes vientos han provocado que la lluvia caiga de manera lateral, lo que terminaría empapando la lona y las primeras filas de todos modos.
Con la pelota sobre su tejado, la UFC se ve obligada a trazar un plan B de emergencia a contrarreloj. De momento, el combate de Ilia Topuria y el espectáculo de la Casa Blanca quedan a expensas de lo que dicte el cielo de Washington.













