Alberto González Amador ratifica la versión de Miguel Ángel Rodríguez y asegura que las imágenes proceden de un chat vecinal. La defensa del jefe de gabinete afirma que la declaración «demuestra su inocencia».
MADRID. — Alberto González Amador, pareja sentimental de la presidenta de la Comunidad de Madrid, ha declarado este martes como testigo ante los juzgados de Plaza de Castilla. En su comparecencia, ha ratificado que él fue quien envió a Miguel Ángel Rodríguez (MAR), jefe de gabinete de Isabel Díaz Ayuso, la fotografía de dos periodistas de El País obtenida por un residente de su edificio. Además, ha identificado formalmente a dicho vecino y ha aportado nuevas imágenes recibidas aquella jornada.
La magistrada del Juzgado de Instrucción número 25 de Madrid investiga si Miguel Ángel Rodríguez incurrió en un presunto delito de revelación de secretos. La causa se originó tras la difusión en un chat del nombre, apellidos y la fotografía de dos informadores que realizaban una investigación periodística sobre la vivienda de la mandataria regional.
Una comparecencia breve y sin declaraciones
González Amador llegó minutos antes de las 09:00 horas accediendo a las dependencias judiciales por la parte trasera. Tras una declaración que se prolongó durante apenas 20 minutos, abandonó el recinto por la puerta principal sin realizar manifestaciones ante los medios de comunicación. Los periodistas le interrogaron tanto por esta causa como por los procedimientos paralelos en los que figura como investigado por presunto fraude fiscal —estimado en unos 350.000 euros— y presunta corrupción en los negocios.
Según informaron fuentes jurídicas, el testigo respaldó la versión exculpatoria que el propio Rodríguez ofreció en sede judicial. González Amador detalló que el día de los hechos varios residentes comentaron en un chat comunitario la presencia de los redactores en las inmediaciones del edificio. Fue en ese contexto donde recibió el material gráfico que posteriormente reenvió al jefe de gabinete. Tras conocerse estos detalles, fuentes de la defensa de Miguel Ángel Rodríguez sostuvieron que la testifical «demuestra la inocencia» de su representado.
Origen de la denuncia por revelación de secretos
Los hechos objeto de investigación se remontan al 19 de marzo de 2024, días después de trascender la denuncia de la Fiscalía contra González Amador. Según la denuncia, Rodríguez difundió en un chat de periodistas la identidad y la imagen de los reporteros acompañadas de un texto en el que afirmaba que habían estado «acosando a los vecinos de la presidenta, incluido niñas menores de edad, en un acoso habitual en dictaduras».
Coincidiendo con esa misma jornada, un agente de policía de paisano requirió la identificación de los dos periodistas mientras desempeñaban sus funciones en el entorno del inmueble.
Frente a la acusación de haber obtenido información confidencial de origen policial, Miguel Ángel Rodríguez negó ante la instructora dicha premisa, asegurando que ya conocía previamente a los informadores. Defendió que se limitó a alertar de que estaban «molestando a los vecinos y a menores de edad» y reiteró que la secuencia del mensaje fue estrictamente civil: «Un vecino le manda a él [a González Amador] la foto y él me la reenvía a mí».
















